Pekín, 31 may (EFE).- El exdirector de la Oficina Nacional de Estadísticas de China (ONE) Wang Baoan fue condenado hoy a cadena perpetua por aceptación de sobornos, informó la agencia oficial Xinhua.

La sentencia fue dictada por el Tribunal Popular Intermedio de Zhangjiakou, que ordenó la confiscación de todos los bienes de Wang y su privación de derechos políticos de por vida.

El tribunal consideró a Wang culpable de haber aceptado sobornos por valor de más de 153 millones de yuanes (22,4 millones de dólares) durante sus diferentes cargos en la Administración Estatal de Impuestos, el Ministerio de Finanzas, el gobierno provincial de Heilongjiang (noreste) y la ONE.

La investigación contra Wang comenzó en enero de 2016, una semana después de que apareciera públicamente en rueda de prensa para informar del crecimiento de la economía china en el ejercicio anterior, y se le expulsó del Partido Comunista en agosto de ese año, lo que abrió la puerta a su procesamiento judicial.

Según la agencia Xinhua, Wang recibió una sentencia “benévola” dado que cooperó en las investigaciones, entregó las ganancias obtenidas ilegalmente, admitió su culpabilidad y mostró arrepentimiento.

En el día de hoy se han dictado numerosas sentencias en destacados casos de corrupción en China, como la condena a seis años de prisión contra el expresidente de las telefónicas estatales China Telecom y China Unicom Chang Xiaobing, también acusado de recibir sobornos.

En otros procesos cuya sentencia se conoció hoy, el antiguo vicegobernador de la provincia central de Sichuan Li Chengyun fue condenado a diez años de prisión también por recibir sobornos, delito que le ha costado una pena de prisión de por vida al exalcalde del puerto oriental chino de Ningbo, Lu Ziyue.

Por otro lado, el antiguo presidente de la acería china Wuhan Iron and Steel, Deng Qilin, fue condenado a 15 años de prisión y un antiguo miembro del Comité Provincial de Henan (centro del país), Chen Xuefeng, recibió pena de prisión de por vida, ambos por su implicación en casos de sobornos.

Desde la llegada al poder del presidente Xi Jinping, en 2013, miles de funcionarios chinos han sido investigados o condenados por delitos relacionados con la corrupción, el más importante de los cuales es el exministro de Seguridad Pública, Zhou Yongkang, sentenciado a cadena perpetua en 2015.