Berlín, 20 abr (EFE).- El Gobierno alemán apostó hoy, a la vista de la nueva tragedia en el Mediterráneo, en la que se temen más de 700 muertos, por salvar vidas, luchar contra el tráfico de personas y estabilizar los países de origen de los inmigrantes.

El portavoz del Ejecutivo alemán, Steffen Seibert, aseguró hoy en rueda de prensa que la catástrofe del barco de inmigrantes procedente de Libia que se hundió este fin de semana, por su gravedad, impide a la Unión Europea «mirar para otro lado».

«Estamos todos de acuerdo en que sobre este asunto se debe seguir trabajando», aseguró Seibert, quien de seguido aseguró que es «urgente aprobar medidas» ante este «enorme reto» y que «es necesaria una respuesta europea».

A juicio del Gobierno alemán, la acción comunitaria debe centrarse en aspectos, que comienzan por, a corto plazo, tratar de salvar el mayor número posible de vidas humanas.

A medio y largo plazo, añadió, la UE debe reforzar su lucha contra las mafias que trafican con personas y «realizar su contribución» a la estabilización tanto de los países de origen de los inmigrantes como los Estados por los que transitan camino de Europa.