Berlín, 22 jul (EFE).- El Gobierno alemán ha pedido a Washington que aclare «con urgencia» las últimas revelaciones de Wikileaks sobre el presunto espionaje de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) estadounidense al ministro germano de Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, y a otros cargos de ese departamento.

Según informó hoy en rueda de prensa el portavoz del Ministerio, Martin Schäfer, el secretario de Estado de Exteriores, Stephan Steinlein, se puso ayer en contacto con el embajador de EE.UU. en Alemania, John B. Emerson, para pedirle las «necesarias explicaciones» sobre esas informaciones «lo más pronto posible».

Emerson no se encontraba ayer en Berlín y el asunto se abordó en una conversación telefónica al considerar Exteriores que el tema tenía la suficiente relevancia como para hablar directamente con el embajador y no con su representante en la legación diplomática.

Schäfer advirtió de que no se ha comprobado la veracidad de las últimas y «anónimas» revelaciones de Wikileaks y evitó por ello hacer comentarios, pero aseguró que si lo publicado es cierto sería una actuación «completamente inaceptable» entre países aliados.

Dejó claro no obstante que la voluntad de Berlín es seguir manteniendo la «buena y estrecha» colaboración que existe con EE.UU.

De hecho, aseguró, las relaciones bilaterales entre los ministerio de Exteriores de los dos países son «de tanta confianza y tan estrechas» que es difícil de creer que el espionaje pueda encontrar algo de utilidad, que no haya sido dicho públicamente.

Según las informaciones reveladas este lunes por la plataforma Wikileaks, la NSA ha espiado durante años a Steinmeier y ha tenido en su punto de mira hasta veinte objetivos de su departamento.

La NSA, según Wikileaks, espió al Ministerio de Exteriores antes de que este organismo trasladara su sede de Bonn a Berlín -en 1999- y también tuvo entre sus objetivos al ministro Joschka Fischer, que ocupó el cargo entre 1998 y 2005.

El pasado 8 de julio la misma plataforma había denunciado que la agencia estadounidense había espiado durante décadas a los Gobiernos alemanes de Angela Merkel, Schröder y Helmut Kohl.