Sídney (Australia), 2 mar (EFE).- El primer ministro australiano, Malcolm Turnbull, y su homóloga neozelandesa, Jacinda Ardern, mostraron hoy en Sídney sus diferentes puntos de vista frente a la proliferación de armas nucleares, en un momento de tensión armamentística.

A pesar de que ambos aseguran trabajar hacia la prevención y frenar el desarrollo del arsenal nuclear, Turnbull dijo que mantendrá su oposición a la firma del Tratado para la Prohibición de las Armas Nucleares, que ha rubricado el país vecino.

Turnbull destacó la importancia de «desnuclearización de Corea del Norte» al remarcar que su país intenta «hacer todo lo posible para prevenir y detener la proliferación nuclear», como por ejemplo unirse a los esfuerzos internacionales para imponer sanciones económicas contra Pyongyang.

«Son tiempos peligrosos», comentó Turnbull en una rueda de prensa junto a Ardern al culminar una reunión en Sídney, donde se abordaron diversos asuntos bilaterales y multilaterales.

Por su lado Ardern subrayó que Nueva Zelanda tiene una posición firme contra la proliferación de armas nucleares «que se ha convertido en parte de su propia identidad como nación».

«Creo que esto nos posiciona bien en el ambiente internacional y continuaremos abogando a favor de las prohibiciones nucleares», agregó la neozelandesa.

El presidente ruso, Vladímir Putin, presentó el miércoles el nuevo armamento nuclear «sin parangón» que puede alcanzar cualquier punto del globo, mientras que Estados Unidos sopesa aumentar su arsenal nuclear en un contexto que no está libre de tensiones por las pruebas balísticas y atómicas por parte de Corea del Norte.