Sharm al Sheij (Egipto), 28 mar (EFE).- Arabia Saudí, Egipto y Kuwait instaron hoy a desplegar esfuerzos conjuntos y a actuar rápido ante las amenazas regionales, que a su juicio son el terrorismo y la injerencia iraní en algunos países árabes, como el Yemen.

Esta fue la idea principal de los discursos del rey saudí, Salman bin Abdulaziz, el presidente egipcio, Abdelfatah al Sisi, y el emir de Kuwait, Sabah al Ahmad al Sabah, durante la inauguración de la cumbre árabe en la ciudad egipcia de Sharm al Sheij.

El monarca saudí insistió en que la ofensiva de la coalición, que dirige Riad, en el Yemen continuará “hasta que logre sus objetivos”, porque los rebeldes hutíes suponen “una amenaza a la seguridad y la estabilidad de la región”.

“La injerencia extranjera en el Yemen empujó a las milicias hutíes a arrebatar el poder y ocupar Saná”, denunció el monarca, en alusión a Irán.

Salman bin Abdulaziz también señaló que “la nación árabe hace frente a una mezcla de sectarismo y terrorismo”.

Arabia Saudí encabeza una coalición árabe, integrada por Emiratos, Kuwait, Baréin y Egipto, entre otros, que comenzó el jueves pasado a bombardear posiciones de los hutíes en el Yemen, en respuesta a una petición del presidente yemení, Abdo Rabu Mansur Hadi.

Por su parte, el mandatario egipcio subrayó que la intervención en el Yemen “pretende preservar la integración del territorio y del pueblo yemení”, así como “proteger los intereses y la seguridad de los países vecinos”.

Al Sisi afirmó en su alocución que fue inevitable una “reacción árabe firme” ante el avance de los hutíes en ese país.

Sobre la formación de una fuerza militar conjunta, propuesta por Egipto, dijo que este proyecto “no está dirigido contra ningún país y no pretende injerir en los Estados, sino respetar su soberanía y defender los intereses árabes”.

El mandatario dio la bienvenida al proyecto de resolución del jueves de los ministros árabes de Exteriores para la creación de la citada fuerza conjunta, que deberá ser aprobada por los jefes de Estado en la cumbre.

En su opinión, es “necesario afrontar de forma urgente y equilibrada los desafíos” que atraviesa la región, entre los que citó el terrorismo, las injerencias extranjeras y el sectarismo.

Al Sisi aseguró que el terrorismo se debe también a la “negligencia de algunos países árabes en ámbitos sociales y económicos”, al tiempo que pidió una “reforma del discurso religioso”.

En la misma línea, el emir de Kuwait instó al inaugurar la cumbre árabe a “un esfuerzo colectivo” para hacer frente a los desafíos en la región, y a que los países árabes superen sus diferencias.

Citó como principal desafío el terrorismo y señaló que las revoluciones de 2011, denominadas primavera árabe, implicaron “inestabilidad y un retroceso en el desarrollo de los países” de Oriente Medio.

La cumbre árabe está marcada por la reciente intervención en el Yemen y los conflictos en Siria, Irak y Libia, así como por el auge de los grupos terroristas, como el Estado Islámico (EI), en muchos países de la zona.