Roma, 24 abr (EFE).- Uno de los portavoces de Amnistía Internacional, Conor Fortune, declaró hoy que la Unión Europea «no tiene ni el plan ni la voluntad» de solucionar el problema migratorio en el Mediterráneo y abogó por que se haga de Tritón una operación de salvamento marítimo similar a Mare Nostrum.

«La situación no puede seguir así, es un escándalo a nivel mundial. Estamos viendo que cada semana hay miles y miles de personas en situación de riesgo que necesitan ser rescatadas, y Europa no tiene ni el plan ni la voluntad para ayudar a esta gente», afirmó Fortune en una entrevista a Efe.

El portavoz de Amnistía Internacional (AI) lamentó que en la reunión que mantuvieron ayer en Bruselas los jefes de Estado y de Gobierno de la UE para abordar el problema de la inmigración, estos decidieran triplicar los fondos y aumentar los medios de las operaciones de vigilancia marítima Tritón y Poseidón.

«Tritón no es una operación de rescate, es una operación de control de fronteras. Tiene un límite de 30 millas náuticas desde las costas de Europa, mientras que la mayoría de los naufragios ocurren cerca de las costas de Libia», aseguró.

Para Fortune, la solución radica en que la UE ponga en marcha un dispositivo de rescate similar a Mare Nostrum para no tener que recurrir, como hacen ahora, «a barcos mercantes o a pescadores que se encuentran en la zona», pues son «personas no capacitadas para hacer este tipo de rescates».

«Hemos dicho desde el año pasado, cuando terminaron con Mare Nostrum, que debía aprobarse otra operación así, una operación concreta para buscar y rescatar en alta mar a la gente que está en peligro», subrayó.

Fortune forma parte de la delegación de AI que ha emprendido visitas para conocer el estado en el que se encuentran los inmigrantes que llegan a Italia gracias a las naves de la Guardia Costera que les rescata en las aguas del Canal de Sicilia.

Ayer estuvieron en la isla de Lampedusa y hoy ya se encuentran en Catania, ciudad de Sicilia en la que permanecen los 28 supervivientes del naufragio del pasado 19 de abril frente a las costas de Libia y en el que se cree que podrían haber muerto hasta 850 personas.

Con estos supervivientes aún no han podido hablar, pero sí tienen previsto hacerlo en las próximas horas.

De momento, han estado en un centro de acogida para inmigrantes y refugiados con capacidad para 4.000 personas, en el municipio de Mineo.

En este centro, contó Fortune, han podido hablar «con algunos chicos de Gambia que pasaron por varios países de África antes de llegar a Libia» y embarcarse con destino a Italia.

Estos «rescatados en naufragios de 2013» contaron a AI que antes de llegar al país «estaban en una situación de alto riesgo, vivían robos o eran víctimas de mucha violencia».

Contó que en estos momentos esperan recibir los documentos que les confirmarán su estado de refugiados y relató que están bien atendidos y reciben asistencia médica y social diaria.

Fortune explicó que en Lampedusa la delegación de AI visitó otro centro de acogida con capacidad para 381 de refugiados e inmigrantes, donde había 263 personas, de ellas 45 niños, incluidos dos menores que viajaron no acompañados, y cerca de 40 mujeres.

«Estaba bastante bien ayer, pero los trabajadores del centro nos dijeron que hace una semana más o menos había 1.400 personas en el mismo centro. Te puedes imaginar el amontonamiento de gente que había dentro», señaló.

«Nos contaban que algunos tenían que dormir fuera y pudimos observar que había colchones apilados hasta el techo en algunas partes», añadió.

En esta visita, Fortune contó que pudo hablar con un menor de 15 años procedente de Somalia que llegó a Italia en uno de los rescates que efectuó la Guardia Costera el pasado 17 de abril.

Durante su estancia en Libia, a la espera de ser trasladado en un barco a Italia, este adolescente vivió «un accidente en el campamento de refugiados en el que estaba, cerca de Trípoli».

«Hubo una explosión de gas, murieron 10 personas y hubo 23 heridos muy graves. Pero los traficantes metieron a los heridos dentro de los barcos para llevarlos a Italia», dijo.

El portavoz de AI subrayó que han podido escuchar «muchos testimonios de menores que han vivido cosas terribles».

La misión de AI permanecerá otro día más en Catania, donde intentará analizar con las autoridades del país y con más supervivientes el estado en el que se encuentran los centros de acogida de los cientos de inmigrantes que llegan a Italia cada día.