Berlín, 21 abr (EFE).- El ministro de Economía alemán, Sigmar Gabriel, tildó hoy de «material explosivo social» el actual modelo de reparto de costes de la atención a refugiados en su país, porque la actual oleada de inmigrantes está poniendo en serias dificultades financieras a los municipios.

El titular de Economía realizó estas declaraciones en la apertura de un congreso sobre inversiones en Berlín, en el que abogó por revisar el reparto de competencias en este ámbito para poder confrontar la fuerte llegada de peticionarios de asilo, que el año pasado superó las 200.000 personas.

«Tenemos que evitar en esta sociedad este tipo de material explosivo social», advirtió.

Gabriel subrayó que no puede llegar a darse el caso en Alemania de que un municipio se vea forzado a decidir entre apoyar a su equipo local de fútbol, reformar una escuela o atender a los refugiados.

Poco después, ante los medios, abogó porque el Gobierno federal asuma «una mayor parte» de los gastos que genera acoger a refugiados, una partida que en la actualidad soportan casi en solitario los municipios, siguiendo el reparto constitucional de competencias.

A su juicio, la llegada de refugiados a la mayor economía europea no va a caer en los próximos años, por lo que el país debe plantearse cómo afrontar este reto de forma sostenible para evitar problemas.

«Tenemos que contar a largo plazo con (la llegada de) los refugiados», afirmó.

A principios de abril unos desconocidos prendieron fuego a un nuevo albergue de asilados en Tröglitz, una pequeña población del este de Alemania, tras semanas de acoso neonazi contra los extranjeros llegados al pueblo y contra políticos de la localidad.

Éste ha sido el último y más notorio caso de los últimos meses, en los que se han producido distintos ataques contra centros de acogida de peticionarios de asilo por motivos ideológicos.