Manila, 19 jul (EFE).- Al menos cuatro personas han perdido la vida y miles han tenido que abandonar sus casas en el norte de Filipinas a raíz de las intensas lluvias que azotan la región, informaron hoy medios locales.

Entre las víctimas mortales figura un bebé de 6 meses que pereció sepultado por un corrimiento de tierra, reporta el portal de noticias “Rappler”, que cita fuentes del Consejo Nacional para la Reducción y Gestión de Desastres (NDRRMC).

Unas 541 familias o 2.311 personas han sido realojadas en los 23 centros de evacuación auspiciados por el Gobierno.

En total, 4.800 familias o 22.730 personas se han visto afectadas por las lluvias, según datos del Departamento de Bienestar Social y Desarrollo.

Los organismos de emergencia filipinos instaron a la población a permanecer en estado de alerta ante posibles inundaciones repentinas y aludes de tierra.

Entre 15 y 20 tifones recorren todos los años Filipinas durante la temporada lluviosa, que empieza por lo general en junio y concluye en noviembre.

En 2013, el tifón Haiyan, uno de los más potentes de la historia, causó 6.300 muertos, más de 1.000 desaparecidos y 14 millones de damnificados.