Madrid, 23 jul (EFE).- La ONG internacional Acción contra el Hambre criticó hoy la situación de los desplazados en el noroeste de Irak ya que, un año después del avance del grupo yihadista Estado Islámico (o Daesh), «cientos de miles» siguen sin tener cubiertas sus necesidades básicas.

A través de un comunicado fechado en Madrid la ONG recuerda que en agosto de 2014 se produjo un gran número de desplazados que huían de los combates en la región de Sinjar hacia el Kurdistán iraquí.

Un año después «la situación se mantiene casi sin cambios. La mayoría de los desplazados internos abandonó los refugios temporales de los primeros meses y en la actualidad vive en campamentos, a menudo sin tener cubiertas sus necesidades básicas, mientras que muchas zonas montañosas siguen siendo inaccesibles para las organizaciones humanitarias».

Acción contra el Hambre subraya que en la ciudad de Zakho miles de personas pasaron el invierno en los cimientos de edificios en construcción, protegidos entre lonas y pedazos de madera, y ahora sufren el calor implacable de esta época del año.

«Cuando llegaron, no había nada más que estos esqueletos de hormigón, sin agua, sin baños. Un año después permanecen allí, la situación es dramática», según Charles Strickland, director de Acción contra el Hambre en Irak.

La organización humanitaria ha intentado adaptar la respuesta a las necesidades de esa población «olvidada» con la distribución de raciones de emergencia, vales de alimentos, productos de higiene, e instalación de letrinas y tanques de agua y prestando apoyo psicosocial.

La ONG lamenta que la crisis humanitaria iraquí «haya desaparecido de la atención mediática, mientras que el número de desplazados con una gran vulnerabilidad no hace sino ir en aumento».

Crítica que únicamente sea visible la intervención militar internacional contra Daesh «a expensas de esta emergencia social y humanitaria, para la que tan solo se ha cubierto el 32% de las necesidades para 2015».

Subraya que desde enero de 2014 más de tres millones de personas se vieron obligadas a abandonar su casa en Irak y una parte significativa no tiene acceso a asistencia humanitaria o a las zonas seguras, ya sea a causa de los combates o debido a la prohibición de moverse.

Acción contra el Hambre empezó en 2013 una misión en la que han intervenido 274 trabajadores y que se ocupa de 300.000 personas cada mes en una docena de campamentos de desplazados y refugiados, con 9.000 toneladas de alimentos distribuidos desde junio del año pasado.