Budapest, 10 sep (EFE).- El Gobierno húngaro anunció hoy que cerrará antes del 15 de septiembre el hueco en valla alambrada que construyó en la frontera con Serbia, por donde circulan los trenes entre ambos países y que aprovechan los refugiados de Oriente Medio para entrar en el país.

Así lo anunció hoy el ministro de Gobernación, János Lázár, ante la prensa en Budapest, al explicar que a partir del martes próximo «todo cambiará», ya que en esa fecha entrarán en vigor las leyes que endurecen las penas por el cruce ilegal de las fronteras.

Miles de refugiados entran en Hungría a diario desde Serbia, muchos de ellos siguiendo la vía férrea, ya que allí la valla con concertinas no pude ser construida para no imposibilitar el paso de los trenes.

Lázár explicó que después de que entren en vigor las leyes que penalizan el simple cruce de frontera ilegal, los refugiados «solo podrán entrar en Hungría después de presentar su solicitud de asilo ante las autoridades».

Para ello, se crearán puntos en la frontera, donde los refugiados podrán presentar sus solicitudes y después serán llevados a centros de acogida en otras partes del país.

Para disuadir a los refugiados, las penas por el cruce ilegal de la frontera, podrían ascender hasta cinco años si se realiza armado o dañando las vallas en la frontera, una que ya se construyó y otra segunda cuyas obras concluirán en semanas.

En relación con la construcción de la segunda valla, de cuatro metros de altura, Lázár aseguró hoy que «las obras se han acelerado» y que actualmente las obras avanzan a unos 10 kilómetros por día.

«Esperamos que los inmigrantes busquen otras vías», agregó el ministro magiar.

El gobierno también ampliará la capacidad de los centros de acogida para los refugiados «en dos semanas», adelantó Lázár, sin ofrecer más datos al respecto.

Asimismo, el ejército húngaro podrá ser movilizado hacia la frontera a partir de finales de septiembre, después de que el Parlamento apruebe una ley en ese sentido en los próximos días.