Nueva Delhi, 10 sep (EFE).- La reciente revelación del Gobierno indio de que los hinduistas son por primera vez menos del 80 % y que los musulmanes han subido un 0,8 % ha atizado el temor entre los extremistas del hinduismo a un avance del islamismo que, si se miran los datos en detalle, parece no ser tal.

Los hindúes representan el 79,8 % de los cerca de 1.210 millones de indios y los musulmanes el 14,2 %, según datos publicados el 26 de agosto pasado por el Gobierno indio en base al censo de 2011, el último disponible en el país de las vacas sagradas.

Los seguidores de Shiva y millones de dioses más son un 0,7 por ciento menos en comparación con el anterior censo de 2001, mientras que los fieles de Mahoma han aumentado un 0,8%.

«El veneno del secularismo», alertó el partido nacionalista hindú Shiv Sena nada más publicarse los datos, en un editorial en un periódico propio en el que auguró una «islamización» de la India.

Shiv Sena, aliado del gobernante y nacionalista Bharatiya Janata Party (BJP), y otros partidos similares como Mahasabha han llegado en ocasiones a pedir que cada mujer hindú tenga al menos cuatro hijos o que se esterilice a los musulmanes para que la India no se convierta en Pakistán, una república islámica.

«La población de musulmanes en la India va a superar la de Pakistán o Indonesia. Esto va a herir la cultura y sociedad de una nación hindú», sentenció Shiv Sena.

Sin embargo, esto no es realmente así, sino más bien al contrario, según el analista Abusaleh Shariff, miembro del Comité Sachar, al que el anterior Gobierno indio encargó un informe sobre la población mahometana.

Shariff aseguró que, si bien el dato parcial es ese, en términos de tiempo más amplios el proceso es justo el opuesto.

Entre 1991 y 2001 los hinduistas crecieron a un ritmo del 20,3 % mientras que en el periodo 2001-2011 lo hicieron al 16,8 %, 3,5 puntos porcentuales menos.

Sin embargo, los musulmanes crecían a un ritmo de 29,6 % entre 1991-2001 y ahora lo hacen a un 24,6 %, con una caída del ritmo de crecimiento de 5 puntos.

La tasa de crecimiento población en la India «descendió en los últimos 30 años más de lo esperado y de forma más rápida entre los musulmanes que entre los hindúes. Dentro de dos décadas, en 2031, se habrá estabilizado», señaló a Efe el economista y demógrafo.

En su opinión, además, la evolución demográfica depende más de elementos socio-económicos que religiosos.

«El Comité Sachar reclamó que se publiquen todos los datos, sobre educación, asistencia sanitaria o nivel de empleo incluidos, porque es un error hacerlo solo sobre religión», aseveró Shariff, al señalar que «es inútil» diferenciar a musulmanes e hindúes en la India.

«Pero el Gobierno todavía lo hace por interés político, lo que no es bueno en una democracia», añadió.

El analista Ram Puniyani, miembro de sociedades seculares y Premio Indira Gandhi de Integración Nacional, declaró a Efe que «los datos muestran la tendencia habitual de la población de la India» y coincidió en que «los cambios se deben más a factores socio-económicos que a la religión».

A pesar de esta lectura y de que a día de hoy los hindúes sean unos 966 millones frente a cerca de 172 millones de musulmanes en el país, para Rahul Yash, un joven ingeniero que acaba de salir de un templo del dios mono Hanuman en Nueva Delhi, el temor es real.

«Solo han pasado algo más de 60 años de nuestra independencia y en este tiempo ya son el 50 % los musulmanes. De seguir así, en 25 o 30 años van a ser 100 % porque la India se está convirtiendo en Pakistán», dijo a Efe.

Los augurios alarmistas de los hinduistas más extremos «son propios de lunáticos», a juicio de Zakia Soman, una de las fundadoras del Movimiento de Mujeres Musulmanas Indias (BMMA, en sus siglas en hindi), al rechazar las propuestas de Shiv Sena.

«Ningún sadhu (santón) va a decidir lo que tiene que hacer una mujer hindú. Y por el lado musulmán, las jóvenes generaciones están más concienciadas sobre la planificación familiar. Buscan calidad de vida para sus hijos, no tener hijos alegremente», afirmó a Efe.

El portavoz de la Junta de Ley Personal Musulmana de la India, Abdul Rahim Qureshi, manifestó a Efe que «a veces parece que el Gobierno indio quiere hacer el hinduismo obligatorio» en el tercer país del mundo en población musulmana, tras Indonesia y el vecino Pakistán.

«Pero no hay nada más que ver los porcentajes de cada religión para darse cuenta de que no hay riesgo de que la India se convierta en un país musulmán», concluyó.

Por Luis Ángel Reglero