Bangkok, 6 jun (EFE).- Los equipos de rescate buscan hoy en el monte malasio Kinabalu, en el norte de Borneo, a 17 personas que están desaparecidas desde el terremoto de magnitud 6 grados que sacudió la región la víspera, tras haber conseguido salvar a los supervivientes atrapados.

«Los (últimos) 137 montañeros han llegado sanos y salvos al campamento central. Nuestro reto hoy es encontrar a los desaparecidos», escribió el ministro de Turismo, Cultura y Medioambiente del estado de Sabah, Masidi Manjun, en su cuenta de Twitter.

El ministro destacó de «legendaria» la «dedicación, valentía y compromiso» de los guías que trabajan en Kinabalu para rescatar a las víctimas.

La mayoría de las 17 personas desaparecidas son nacionales de Malasia y Singapur, y el resto pertenecen a China, Filipinas y Japón, según fuentes policiales citadas por el diario local «The Star».

Al menos dos personas perdieron la vida el viernes en el terremoto que duró cerca un minuto y causó desprendimientos de rocas, avalanchas y el derrumbe de dos montículos bautizados como «las orejas del burro», donde se practica la escalada.

Los cadáveres de una estudiante singapurense, de 12 años, y de un guía malasio, de 30, fueron recogidas de la montaña y trasladados hasta el tanatorio del hospital Queen Elizabeth en Kota Kinabalu, la capital de Sabah.

El movimiento telúrico también causó graves daños en tres hostales y albergues de la zona y, según el diario «New Straits Times», otros de menor envergadura en un banco, un hospital, un colegio, una comisaría, una mezquita y varias viviendas.

El Servicio Geológico de Estados Unidos, que registra la actividad sísmica mundial, localizó el hipocentro a 10 kilómetros de profundidad y a 19 kilómetros al noroeste de la ciudad de Ranau, de 94.000 habitantes.

El Kinabalu se yergue a 4.095 metros de altura, el más elevado de los que se levantan entre la cordillera del Himalaya y Nueva Guinea, en el parque de mismo nombre, considerado Centro de Diversidad Botánica del Asia Sudoriental por la Unesco.