Trípoli, 30 jul (EFE).- Al menos 26 supuestos yihadistas de la rama libia del grupo Estado Islámico (EI) y otros 13 de las milicias islamistas murieron en combates en la ciudad de Derna, al este del país, indicaron hoy a Efe fuentes de seguridad.

Los combates se desarrollaron ayer entre efectivos de la plataforma de milicias de «Maylis al Shura» y «Zuar de Derna» al lanzar repetidos ataques contra posiciones del EI en el barrio de Al Fatayah, en la ciudad costera de Derna, situada a 1.290 kilómetros al este de Trípoli, añadieron las fuentes.

Entre los supuestos yihadistas muertos cuatro de ellos son de nacionalidad tunecina, mientras que otros tres de varias nacionalidades africanas, precisó la fuente.

Otras fuentes locales aumentaron el número de muertos de los supuestos yihadistas a 30 e indicaron que entre ellos hay miembros extranjeros, sin ofrecer detalles de sus nacionalidades.

Los combates cifraron en diez los civiles heridos a causa del impacto de un cohete de tipo Haun en el centro del barrio de Bakush, lanzado por las milicias islamistas.

«Maylis al Shura» y «Zuar de Derna», integradas en la plataforma «Fajr Libya» (Amanecer Libia), leal al gobierno de Trípoli, combaten desde hace varias semanas al EI en Derna, localidad cercana a la frontera con Egipto en la que los yihadistas tienen su bastión.

Esa última es escenario desde hace un mes de intensos combates entre las milicias islamistas fieles a Trípoli, el Ejército leal al Ejecutivo internacionalmente reconocido, con sede en Tobruk, y el EI, que se han extendido también a la vecina Bengasi, segunda ciudad en importancia del país.

Libia es un Estado fallido, víctima del caos y la guerra civil, desde que en 2011 la comunidad internacional contribuyera al éxito del alzamiento contra el régimen dictatorial del coronel Muamar al Gadafi.

Desde entonces, el país está dividido, con dos Gobiernos que luchan por el control de los recursos naturales apoyados por antiguos miembros del antiguo régimen gadafista, islamistas, líderes tribales y señores de la guerra que trafican con armas, drogas y personas.

De la división se benefician grupos yihadistas afines al EI y a Al Qaeda en el Magreb Islámico, (AQMI), que en los últimos meses han ampliado su poder e influencia en el país.