San José, 2 ago (EFE).- El presidente de Costa Rica, Luis Guillermo Solís, pidió hoy a la Virgen de Los Ángeles, patrona católica del país, «sabiduría» para tomar decisiones y agradeció las «bendiciones» que ha recibido Costa Rica en los últimos meses.

«Vengo a pedirle a la virgen sabiduría para que las decisiones que hay que tomar (…) sirvan para construir una patria más justa y digna», expresó Solís desde el atrio al final de la misa del Día de la Virgen de Los Ángeles, la mayor fiesta religiosa del país, celebrada en las afueras de la Basílica de Los Ángeles, en la ciudad de Cartago (centro).

El mandatario aseguró que la lucha contra la pobreza es uno de los pilares de su Gobierno y coincidió con el mensaje dado unos minutos antes en la homilía por el arzobispo de San José, José Rafael Quirós, quien instó a los sectores a trabajar unidos por el país.

«Suscribo las palabras del arzobispo sobre la necesidad de construir un país más solidario, sin pobreza ni miseria, pensando en los que menos tienen», manifestó Solís.

El mandatario también agradeció a la Virgen de Los Ángeles y a Dios «por las bendiciones múltiples que el país ha recibido, porque nos ha cuidado para que la patria haya estado llena de paz».

«Hemos sido abatidos por desastres del clima que han afectado a tantos hermanos, pero también es cierto que el señor ha sido misericordioso y no ha habido pérdidas fatales», dijo.

Solís pidió a la virgen que interceda por las personas que han sido damnificadas por las lluvias en la provincia de Limón (Caribe) durante los últimos meses, y también por quienes sufren embates de la sequía en la provincia de Guanacaste (Pacífico norte).

El presidente se comprometió a seguir trabajando con las comunidades y los diferentes poderes de la República para «garantizar la paz y la unidad de Costa Rica que tienen que fundarse en la justicia y el respeto a la democracia».

«Les imploro una oración para que las decisiones que tome sean las correctas y sumado al espíritu de la Iglesia pueda reflejar las enseñanzas de Jesús y servirle a los hermanos más débiles», concluyó el presidente.

La misa del 2 de agosto se llevó a cabo en medio de la mayor peregrinación religiosa del país, en la cual miles de personas acuden desde todos los rincones del país a la Basílica de Los Ángeles, casa de la Virgen de Los Ángeles, llamada popularmente como «La negrita».