Tegucigalpa, 21 jul (EFE).- Cinco hondureños que desde el 23 de junio pasado se habían declarado en huelga de hambre en las cercanías de la Casa Presidencial para exigir que cesen la corrupción y la impunidad en el país, se retiraron hoy por diferencias con otro huelguista.

Se trata de Gerson Suazo, Germán Ayala, Melvin y Pedro Ulloa, y Starlin García, quienes abandonaron la huelga por diferencias con el director del Centro de Investigación y Promoción de Derechos Humanos (Ciprodeh) Wilfredo Méndez, que la semana pasada se sumó a la protesta.

«Tenemos discrepancia por ciertos documentos que él (Wilfredo Méndez) lanzó, (él) quiere un diálogo nacional y nosotros estamos en contra de eso», dijo Melvin Ulloa a los periodistas.

Agregó que continuará protestando porque cesen la corrupción y la impunidad en Honduras, junto a los otros cuatro jóvenes que este martes se retiraron de la huelga.

«Vamos a seguir desde otra trinchera, ya no podemos seguir con estos conflictos por el bienestar de los indignados», subrayó Ulloa.

No obstante, Ramón Matute, un indígena de la etnia tolupán que desde el pasado 30 de junio permanece bajo una casa de campaña a pocos metros de la Casa Presidencial, dijo a que los cinco jóvenes se retiraron de la huelga porque sufrieron un quebranto de salud.

Cinco personas más se sumarán este miércoles a la protesta pacífica, anunció Matute, quien aseguró que los siete indígenas que participan en la huelga continuarán firmes en su lucha.

Con este grupo, suman seis los hondureños que se han retirado de la huelga de hambre que impulsa el movimiento de los «indignados», que exigen la creación de una Comisión Internacional Contra la Impunidad Honduras (CICIH).

Hernán Silva, de 44 años, que desde el 23 de junio se había declarado en ayuno, fue retirado el pasado día 3 por un trastorno de salud.

El director de Ciprodeh, por su parte, aseguró que no hay diferencias con los jóvenes que abandonaron la huelga.

«Hay ciertos compañeros que tienen una agenda oculta y de pronto no son respetuosos de una huelga de hambre, que significa toda una entrega espiritual y ese asunto no lo vamos a juzgar nosotros», subrayó el dirigente del organismo de derechos humanos.

Los «indignados» y los huelguistas, que en principio eran 4 y ahora suman más de una veintena, rechazan un diálogo «sin condiciones» propuesto el 23 de junio pasado por el presidente hondureño, Juan Orlando Hernández.

El gobernante también propone un Sistema Integral Hondureño de Lucha Contra la Corrupción e Impunidad (SIHCCI), que pueda ser dirigido por jueces y fiscales nacionales y extranjeros.

Los «indignados», un movimiento social integrado en su mayoría por jóvenes, surgió en mayo pasado promoviendo «marchas de las antorchas» en las principales ciudades del país para exigir también la renuncia del presidente y su Gabinete de Gobierno.