Tegucigalpa, 5 abr (EFE).- Activistas del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (Copinh) y familiares de la líder indígena hondureña Berta Cáceres, asesinada el 3 de marzo pasado, exigieron hoy nuevamente justicia y que el caso sea esclarecido pronto por las autoridades.

«Queremos respuestas, la muerte de mi madre no puede quedar en la impunidad», dijo a periodistas Laura Zúniga, hija de la líder de la etnia lenca, que participa este martes en un plantón frente al Ministerio Público en Tegucigalpa, sin dejar claro por cuánto tiempo se mantendrán en el sitio.

Decenas de mujeres, encadenadas con flores y fotografías de Cáceres en las manos, exigen al Gobierno de Honduras que una comisión independiente internacional liderada por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) acompañe la investigación sobre este crimen.

Berta Cáceres, coordinadora general y cofundadora del Copinh en 1993, fue asesinada el pasado 3 de marzo en su casa en la occidental ciudad La Esperanza.

«Venimos a pedir justicia para la compañera Berta Cáceres, ella fue una mujer valiente y ha muerto en defensa de nuestras tierras y del río Gualcarque», dijo a Efe María Paulina Gómez, miembro del Copinh, que también participa en la protesta.

Gómez responsabilizó de la muerte de la dirigente ambientalista a la empresa Desarrollos Energéticos (DESA), de capital hondureño y chino, que pretende desarrollar el proyecto hidroeléctrico «Agua Zarca» en la comunidad de Río Blanco, en el departamento occidental de Intibucá, al que Cáceres se oponía.

«DESA mando a matarla a ella (Berta Cáceres)», subrayó la indígena lenca, quien exigió a las autoridades la captura de los responsables del asesinato.

Una semana antes de morir, la dirigente indígena denunció que cuatro activistas de su entorno habían sido asesinados y varios más habían sufrido amenazas.

Los manifestantes también portaban una pancarta con la imagen de Cáceres y el mensaje «Tu lucha será ejemplo».

Además exigieron al Gobierno hondureño el esclarecimiento de «todos» los asesinatos de indígenas, aunque no precisaron la cifra los fallecidos.

Los miembros del Copinh expresaron también que seguirán «en lucha permanente» contra quienes atenten contra los derechos de los ciudadanos en el país centroamericano.

En Honduras, la violencia criminal causa un promedio de 13 muertes diarias, según fuentes oficiales.