San Salvador, 23 ago (EFE).- Representantes de la Universidad Americana de Washington, EE.UU., pidieron hoy a una corte de El Salvador que investigue la violencia sexual perpetrada por el Ejército en la masacre de El Mozote en 1981, donde fueron ejecutados unos 1.000 civiles, como un crimen de guerra.
Dicha petición fue presentada por Claudia Martin, codirectora de la Academia de Derechos Humanos y Derecho Humanitario, y Susana SáCouto, directora de la Oficina de Investigación sobre Crímenes de Guerra, ambas de la Facultad de Derecho de la referida universidad, en un escrito de "amicus curiae".
Las académicas expusieron al Juzgado Segundo de Primera Instancia de San Francisco Gotera, donde son procesados 18 mandos militares, que pretenden "acercar algunas consideraciones respecto de la obligación de investigar la violación sexual perpetrada contra las víctimas de la masacre".
"El deber de investigar surge tanto de obligaciones internacionales asumidas por El Salvador antes de la perpetración de los hechos como de otras obligaciones de las cuales el Estado ha devenido parte en años subsiguientes" en relación a "violencia de género", reza el documento.
Apuntaron que también buscan llevar "información sobre la caracterización de la violencia sexual como crimen internacional al momento de la masacre" y de otra normas que sirven para "calificar dichos delitos como crímenes de lesa humanidad o crímenes de guerra".
"El Salvador está obligado a investigar las violaciones sexuales perpetradas contra las víctimas en la Masacre de El Mozote y a sancionar a los victimarios directos y los oficiales superiores que participaron como autores intelectuales", concluye el escrito.
Según el Informe de la Comisión de la Verdad de las Naciones Unidas en El Salvador de 1993, entre el 10 y el 13 de diciembre de 1981, unidades del Batallón Atlacatl torturaron y ejecutaron "deliberada y sistemáticamente" a niños, hombres y mujeres del cantón El Mozote y otros aledaños.
Una sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH) de 2012 da cuenta de que "a las mujeres más jóvenes las llevaron a los alrededores del caserío, especialmente a los cerros El Chingo y La Cruz, donde miembros del Ejército las violaron sexualmente previo a asesinarlas".
