Panamá, 18 abr (EFE).- El Gobierno panameño envió hoy a Ecuador un equipo de seis especialistas en rescate para dar apoyo humanitario en la búsqueda de sobrevivientes del terremoto de magnitud 7,8 que sacudió al país suramericano el sábado pasado, indicó hoy una fuente oficial.

El equipo está formado por seis expertos del Grupo asesor de Búsqueda y Rescate Urbano (USAR, por su sigla en inglés) de Naciones Unidas capítulo de Panamá y de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) del país centroamericano, informó la Cancillería panameña.

Entre los integrantes de esta misión humanitaria, enviada por el Gobierno Nacional en solidaridad con el pueblo ecuatoriano, hay miembros del Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc), del Servicio Nacional Aeronaval (Senan) y del Cuerpo de Bomberos de Panamá, según la información oficial.

Los expertos panameños apoyarán el trabajo en las zonas afectadas por el terremoto con cámaras de búsqueda y rescate, equipos de corte y perforación, y comunicación vía satélite.

«Panamá es uno de los pocos países de la región que cuenta con personal entrenado para búsquedas entre escombros», destacó la viceministra de Cooperación y Asuntos Multilaterales, María Luisa Navarro.

Navarro dijo que momentos «tan duros» como los que vive Ecuador tras el terremoto ayudan a dimensionar el «papel preponderante» que tendrá en este tipo de emergencias el Centro Logístico Regional de Asistencia Humanitaria (CLRAH) que se levanta en Panamá.

El CLRAH albergará organismos de asistencia humanitaria como el Depósito de Respuesta Humanitaria de las Naciones Unidas (UNHRD), operado por el Programa Mundial de Alimentos (PMA), la Agencia Española de Cooperación Internacional (Aecid) y la Unidad Panamericana de Respuesta a Desastres (Padru) gestionado por la Federación Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR) y el Sinaproc, detalló Navarro.

El Gobierno de Panamá reiteró que no se han reportado panameños víctimas de este terremoto.

Ecuador continúa en las tareas de búsqueda y rescate de supervivientes tras el terremoto de magnitud 7,8 en la escala de Richter que el pasado sábado sacudió la zona noroeste del país y causó al menos 350 muertos y más de 2.600 heridos.