Guatemala, 24 nov (EFE).- La Justicia de Guatemala otorgó un amparo provisional a los defensores del expresidente de facto José Efraín Ríos Montt y los reinstaló en el juicio por genocidio del que habían sido expulsados semanas atrás, informaron hoy fuentes allegadas al proceso que se desarrolla a puerta cerrada.

El fallo, emitido por una Sala de la Corte de Apelaciones del Ramo Penal en Materia Tributaria y Aduanera, constituida en Tribunal de Amparo, permitió a los abogados Jaime Hernández y Luis Rosales integrar nuevamente la defensa Ríos Montt.

Ríos Montt está acusado, junto al ex jefe de inteligencia José Mauricio Rodríguez Sánchez, de genocidio y delitos de lesa humanidad por la masacre de 1.771 indígenas de la etnia ixil en el departamento noroccidental de Quiché durante su régimen de facto (1982-1983).

En mayo de 2013, otro tribunal de Mayor Riesgo ya había declarado culpable y condenado a 80 años de cárcel al exdictador, pero unos días más tarde la sentencia fue anulada por “fallos en el proceso” por la Corte de Constitucionalidad, la cual ordenó un nuevo juicio contra ambos.

La expulsión de Hernández y Rosales del juicio sucedió el pasado 13 de octubre y se debió a que los juristas habían presentado ante el Ministerio Público (MP, Fiscalía) una denuncia “por varios delitos” que habría cometido el Tribunal B de Mayor Riesgo, que preside la jueza María Eugenia Castellanos.

Según el Centro para la Acción Legal para los Derechos Humanos (CALDH), querellante contra Ríos Montt, la acción de amparo presentada por los abogados del exdictador fue dirigida a la sala del ramo penal en materia de Narcoactividad, Delitos contra el Ambiente, “lo cual es incongruente con el órgano (tributario) que conoció y resolvió”.

En 2015, contó el CALDH a la prensa, “una sala de delitos de femicidio también benefició al militar retirado con un amparo provisional, lo cual evitó su ingreso al Hospital Nacional de Salud Mental Federico Mora -que es público y ha sido evidenciado por sus pocos controles y violaciones a derechos humanos-“, puesto que le fue diagnosticada demencia por el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif).

De ser hallado culpable, Ríos Montt, de 91 años, no podrá ser enviado a prisión por su condición de interdicto (incapaz), por lo que tendría que ser confinado a su hogar o a un hospital para que continúe con su tratamiento.

Desde que la Justicia guatemalteca reanudó el juicio, en octubre, separó los procesos de Ríos Montt y Rodríguez Sánchez por el estado de salud del primero, para que cada viernes se realizara la audiencia de uno por la mañana y de otro por la tarde.

Este viernes, además de la vuelta de los abogados de Ríos Montt, tres testigos se presentaron a declarar y deberán repetir su declaración por la tarde, frente al ex jefe de inteligencia.

Desde que se anulara la sentencia por genocidio en 2013, han fallecido cuatro testigos ixiles, por enfermedades y vejez.

En el juicio a puerta cerrada están presentes los abogados de Ríos Montt, los querellantes, los testigos y los representantes del Ministerio Público. EFE