Santo Domingo, 22 jul (EFE).- El expresidente de Uruguay, Luis Alberto Lacalle (1990-1995), calificó de “barbaridad” y “metida de pata” las declaraciones del secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, relativas a la crisis migratoria entre la República Dominicana y Haití.

Lacalle se mostró extrañado de que Almagro, “un hombre inteligente y que se supone que está en una altura” dijera “esa barbaridad de ignorar que ha sido una situación dramática muy antigua la de compartir una isla”, en una entrevista concedida al programa Matinal de Telemicro.

La semana pasada, Almagro abordó el tema y dijo que “es una isla. Generalmente cuando es una isla no hay dos países, hay un solo país aunque sea una isla grande como Australia. Esta es una isla pequeña con dos países, con realidades sociales muy diferentes, con realidades económicas muy diferentes, con realidades políticas muy diferentes”.

El expresidente uruguayo señaló que “es un tema horrorosamente complicado” y que, con sus declaraciones, Almagro “ha comprado un problema”.

Lacalle se encuentra en República Dominicana participando en el curso “Campañas Electorales en el siglo XXI: De la Improvisación a la Ciencia”, donde criticó el gasto excesivo en el que incurren gran parte de los partidos políticos de la región durante sus campañas electorales.

En opinión del expresidente uruguayo, el alto costo de las campañas electorales debe ser superado cuanto antes, para disponer de más recursos para proyectos de desarrollo.

En el evento, organizado por la Academia para la Profesionalización de la Política (APP), Lacalle se mostró partidario de que los Estados subsidien a los partidos para garantizar transparencia en el origen de los recursos que estos administran.

Ese respaldo económico estatal debe consistir en facilitar los medios de comunicación gubernamental para que, de manera equitativa, las organizaciones políticas promuevan sus propuestas electorales.

En ese mismo sentido, el político suramericano insistió en que cada país debe hacer una campaña electoral acorde con su realidad económica, sentando las bases institucionales para evitar el dispendio de recursos que pueden ser invertidos en iniciativas de desarrollo.

A modo de ejemplo, señaló que en Uruguay el 80 por ciento de los gastos en publicidad electoral se destinan a la televisión, lo que definió como “un asalto a mano armada”.

En otro aspecto de su intervención, Lacalle se pronunció a favor de que los líderes políticos promuevan discursos e ideas que garanticen la unidad nacional como vía para hacer frente a sus principales desafíos, en lugar de basar una campaña electoral sobre la base de descalificar al contrario, como suele suceder.

En el evento también intervino el experto colombiano en realización de encuestas César Valderrama, quien resaltó la importancia de que los políticos realicen estudios de mercado con la mayor frecuencia posible, para medir su simpatía y adoptar las medidas necesarias para garantizar una competencia exitosa.

En su opinión, los políticos deben contratar mediciones no solo antes de las elecciones, sino también después, para garantizar la legitimidad de las medidas que adoptan desde la posición gubernamental que ocupen.