Tegucigalpa, 6 may (EFE).- La Policía de Honduras disolvió hoy con gas lacrimógeno una manifestación de estudiantes en San Pedro Sula, norte del país, que se había tomado un bulevar, y detuvo a un centenar tras disturbios en los que fue dañada una patrulla policial.

Los estudiantes de varios colegios públicos, protestaban por el anuncio del ministro de Educación, Marlon Escoto, de que al menos cuatro centros educativos podrían ser cerrados “temporalmente”, quizá por unos tres días.

El cierre sería mientras son desalojadas las personas que según Escoto no son estudiantes, sino sectores ligados a partidos políticos, que dicen protestar contra un programa de alfabetización que deben impartir como requisito para que los estudiantes de último año de secundaria puedan graduarse.

Alumnos y un sector de padres de familia se oponen al programa de alfabetización alegando que representa un coste económico y porque atenta contra derechos a los menores de edad.

Durante la protesta de hoy los estudiantes quemaron gomas (llantas) de automóviles y colocaron piedras para interrumpir el tráfico entre San Pedro Sula y Puerto Cortés, entre otras acciones.

Las autoridades acusan a los manifestantes de haber causado destrozos a una patrulla de la Policía Nacional.

Un oficial de la Policía Nacional hizo un llamamiento a los padres de familia de los detenidos para que vayan por ellos a la posta policial a la que fueron llevados para garantizar un regreso seguro a sus casas.

Por su parte, uno de los jóvenes manifestantes expresó que estaban por concluir la protesta y regresar a sus casas en autobuses del servicio urbano cuando fueron desalojados con gases por las fuerzas de seguridad.