Tegucigalpa, 16 jul (EFE).- La Policía de Honduras impidió hoy que una veintena de personas en huelga de hambre, que acampan a unos 100 metros de la Casa Presidencial en demanda de combate a la corrupción y la renuncia del presidente Juan Orlando Hernández, se acercaran más a la sede de Gobierno.

Los manifestantes alegaban que tenían el derecho a estar frente a la Casa Presidencial para seguir exigiendo que cese la corrupción en el país y la creación de una comisión internacional contra la impunidad en Honduras y que permanecerán en el sitio donde mantienen la protesta hasta lograr su objetivo.

Miembros de la Policía Nacional, provistos de escudos y bastones de madera, impidieron el paso de los huelguistas hasta el frente de la Casa Presidencial, luego que avanzaron unos pocos metros desde la esquina donde estaban instalados con sus casas de campaña.

Primero los huelguistas se acostaron en la calle que cruza frente a la sede del poder Ejecutivo y después se instalaron en unas sillas a lo ancho de la calzada, donde quedaron en medio de dos retenes policiales, advertidos por las fuerzas del orden de que serán desalojados si no regresan al sitio donde estaban.

Durante el forcejeo algunos de los manifestantes recibieron golpes, según denunció Wilfredo Méndez, un dirigente de un organismo de derechos humanos que hace tres días se sumó a la huelga de hambre, en la que hoy permanecían 23 personas.

Una media hora después del forcejeo, Angel Hernández, de 26 años, quien llevaba unos 18 días en la protesta, según informó uno de los auxiliares de los huelguistas, se desmayó y fue llevado en una ambulancia a un hospital.

Los manifestantes dijeron ser parte del movimiento «Oposición Indignada», que surgió en mayo pasado promoviendo «marchas de las antorchas» en las principales ciudades del país para exigir la creación de una comisión internacional contra la impunidad en el país y la renuncia del presidente y sus ministros.

Exigen además la destitución del fiscal general y fiscal adjunto del Estado.

Los «indignados» y los huelguistas, que en principio eran 4, apostados en las cercanías de la Casa Presidencial, rechazan un diálogo «sin condiciones» propuesto el 23 de junio pasado por el mandatario.

El gobernante también propone un Sistema Integral Hondureño de Lucha Contra la Corrupción e Impunidad (SIHCCI), que pueda ser dirigido por jueces y fiscales nacionales y extranjeros.

Hernández ha solicitado además el apoyo de la ONU y la Organización de Estados Americanos (OEA) con facilitadores que contribuyan al diálogo nacional que ha propuesto a todos los sectores de su país.

La semana pasada una misión exploratoria de la ONU estuvo en Tegucigalpa, donde se reunió con representantes de diversos sectores para escuchar su posición, entre ellos los «indignados», sobre lo que presentará un informe al secretario general del organismo mundial, Ban Ki-moon.