Managua, 24 jun (EFE).- Los grupos opositores de Nicaragua tomaron como un apoyo a la población la decisión de Suiza, este miércoles, de aplicar sanciones a altos funcionarios del Gobierno del presidente Daniel Ortega por su responsabilidad en el deterioro de los derechos humanos, de la democracia y del Estado de derecho en el país.

«Es una muestra más de que la comunidad internacional está respaldando a las víctimas de la represión, una clara muestra de que la Federación Suiza apoya al pueblo de Nicaragua en su lucha contra la violación de los derechos humanos», dijo a Efe el director ejecutivo de la opositora Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, Juan Sebastián Chamorro.

Es una decisión en la que, resaltó, «las sanciones no se aplican a la población de Nicaragua».

Suiza congeló los activos y rechazó posibles viajes o paso por su territorio de seis funcionarios y allegados a Ortega, incluyendo a su consuegro, el jefe de la Policía Nacional, Francisco Díaz.

Los otros cinco sancionados son el asesor de seguridad nacional de la Presidencia nicaragüense, Néstor Moncada Lau, la exministra y actual asesora de Ortega en temas de salud, Sonia Castro, el subdirector de la Policía, Ramón Avellán, el jefe de la Dirección de Auxilio Judicial, Luis Alberto Pérez Olivas, y el jefe de la fuerza elite policial, Justo Pastor Urbina.

«Suiza se suma a lo que ya podemos decir que es un consenso internacional, que se ha venido construyendo en respaldo de la lucha del pueblo de Nicaragua, y en denuncia y condena de la corrupción, violaciones de los derechos humanos, arbitrariedad, y ruptura del orden constitucional, que ha provocado la dictadura de Ortega», dijo, por su lado, , Violeta Granera, integrante de la opositora Unidad Nacional Azul y Blanco.

Los señalados forman parte de un grupo de más de 20 funcionarios, empresas, allegados y familiares de Ortega que han recibido sanciones similares de Estados Unidos, Canadá, la Unión Europea, Reino Unido, y ahora Suiza, bajo acusaciones de serias violaciones de los derechos humanos.

Las sanciones de Suiza, así como la discusión sobre el caso de Nicaragua este miércoles en la Organización de los Estados Americanos (OEA), «son dos poderosas señales de que la preocupación de la comunidad internacional ante el agravamiento de la crisis (local) no se va a quedar solo en declaraciones», indicó el opositor Movimiento Renovador Sandinista (MRS).

El anuncio de Suiza y la sesión virtual del Consejo Permanente de la OEA, en la que ningún país tomó la palabra para defender al Gobierno de Ortega, se dieron a pocas horas de que el presidente nicaragüense emita un mensaje a la nación.

El Ejecutivo que preside Ortega es responsabilizado por la oposición y organismos internacionales de ataques armados de policías y «paramilitares» contra manifestantes antigubernamentales en 2018.

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