Tegucigalpa, 10 jul (EFE).- La misión exploratoria de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que llegó el pasado lunes a Tegucigalpa constató que en Honduras existe un deseo evidente de contribuir a combatir la corrupción, informó hoy una fuente oficial.

«La misión mantuvo reuniones con una gran variedad de interlocutores, recogiendo valiosos insumos. Constató un deseo evidente generalizado de contribuir al combate contra la impunidad y la corrupción», indicó en un comunicado la Oficina de las Naciones Unidas en Tegucigalpa.

Los enviados de la ONU concluyeron su visita de cinco días a la capital hondureña «con el propósito de conocer en detalle la propuesta de diálogo anunciada por el Gobierno de Honduras y las perspectivas y opiniones de diversos actores sociales y políticos sobre la problemática nacional», añade la información oficial.

«A su regreso a Nueva York, la misión compartirá sus apreciaciones con oficiales en la sede de Naciones Unidas, determinando con la oficina del Secretario General los pasos a seguir para materializar el apoyo a Honduras», subraya el comunicado.

La misión agradeció nuevamente la invitación del Gobierno de Honduras a Naciones Unidas y la apertura de todas las personas con las que se reunió, indicó la Oficina de la ONU en Tegucigalpa.

El grupo de trabajo de las Naciones Unidas llegó atendiendo una petición del presidente hondureño, Juan Orlando Hernández, al organismo mundial para que contribuya a propiciar de mejor forma el diálogo nacional «sin condiciones» que el gobernante propuso el 23 de junio pasado.

Una petición en el mismo sentido le hizo Hernández a la Organización de Estados Americanos (OEA).

Durante su estancia en Tegucigalpa la misión exploratoria de la ONU se reunió con diversos sectores sociales, entre ellos el movimiento «Oposición Indignada» que surgió en mayo pasado promoviendo «marchas de las antorchas» para exigir el cese de la corrupción y la impunidad.

Los «indignados» exigen además la creación de una Comisión Internacional Contra la Inmunidad en Honduras (CICIH), la renuncia del presidente hondureño, Juan Orlando Hernández, de sus ministros, y de los fiscales general del Estado y adjunto.

También se reunió con representantes de partidos políticos y el Comisionado de los Derechos Humanos, entre otros sectores.

El diálogo que promueve Hernández, quien ya ha recibido a representantes de más de 20 sectores, es rechazado por la «Oposición Indignada» y al menos tres de los siete partidos políticos que integran el Parlamento hondureño, entre ellos el Libertad y Refundación (LIBRE) que lidera el expresidente Manuel Zelaya.

Los «indignados» y sectores políticos condicionan su participación en el diálogo que promueve Hernández a que el gobernante acepte la creación de la CICIH.

Las «marchas de los indignados» continuaron hoy en la capital hondureña con las mismas exigencias.

El pasado día 6 el presidente Hernández indicó en cadena nacional de radio y televisión que las jornadas de diálogo que ha celebrado hasta ahora han sido «muy ilustrativas» y que ha recibido «expresiones interesantes de los diferentes grupos que han participado».

«El consenso general de todos los sectores con los que nos hemos reunido ha sido ‘vamos a participar y estamos a la orden porque nadie en este país quiere conflictos'», subrayó el gobernante, quien ese mismo día recibió a los facilitadores de la misión exploratoria de las Naciones Unidas.

En las cercanías de la Casa Presidencial unas doce personas, «indignadas», entre ellas siete miembros de la etnia tolupán que viven en el norteño departamento de Yoro, continúan desde hace más de una semana en huelga de hambre exigiendo la creación de la CICIH.