La Habana, 7 oct (EFE).- Los equipos negociadores del acuerdo colombiano de paz defendieron hoy desde La Habana que el documento contiene las medidas necesarias para garantizar la paz y abogaron por seguir escuchando a toda la sociedad en un proceso “rápido y eficaz” que permita una pronta solución al conflicto.

En un comunicado conjunto leído por los jefes negociadores del Gobierno, Humberto de la Calle, y de las FARC, Luciano Marín, alias “Iván Márquez”, las partes respaldaron el compromiso del presidente Juan Manuel Santos por mantener el alto el fuego bilateral y avanzaron que acordaron un protocolo para prevenir incidentes.

De la Calle y Márquez han encabezado esta semana en la capital cubana las primeras reuniones entre las partes, para sacar adelante el acuerdo de paz después de que los colombianos rechazaran el pacto en un plebiscito celebrado el pasado domingo.

El “no” se impuso en el plebiscito con el 50,21 % de los votos contra el 49,78 % del “sí”, en una jornada en la que la abstención fue del 62,57 %.

Las delegaciones reconocieron la necesidad de escuchar a los sectores de la población que votaron por el “no”, “para entender sus preocupaciones y definir prontamente una salida”.

Además, los negociadores del Gobierno y de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) señalaron que todas las “propuestas de ajustes y precisiones que resulten de ese proceso” serán discutidos entre el Ejecutivo de Santos y la guerrilla para “dar garantías a todos”.

Los dos equipos apoyaron el compromiso del presidente Santos de prolongar el alto el fuego bilateral y definitivo del pasado 29 de agosto y para afianzarlo se ha acordado un protocolo de seguridad, dirigido a prevenir cualquier incidente, en zona de pre-agrupamiento para “asegurar un clima de seguridad y tranquilidad”.

Por ello, también solicitaron al secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon, y al Consejo de Seguridad que autorice a la Misión de Naciones Unidas en Colombia a ejercer las funciones de monitoreo, verificación y resolución de diferencias.

Esa misión iba a comenzar a funcionar cuando entraran en vigor los acuerdos de paz, en estos momentos paralizados tras el “no” en el plebiscito, a la espera de una salida.

“Continuaremos avanzando en la puesta en marcha de medidas de construcción de confianza de carácter humanitario como la búsqueda de personas desaparecidas, los planes piloto de desminado humanitario, la sustitución voluntaria de cultivos ilícitos o (…) la salida de menores de los campamentos”, dijeron las partes en el comunicado conjunto.