Tegucigalpa, 28 oct (EFE).- El Gobierno de Honduras condecoró hoy con la Orden Francisco Morazán, en el Grado de Gran Cruz Placa de Plata, al embajador de Cuba acreditado en Tegucigalpa, Sergio Oliva, quien concluyó su misión en el país centroamericano.

Oliva recibió la condecoración de manos de la vicecanciller hondureña, María Andrea Matamoros, quien resaltó el desempeño del diplomático cubano y el impulso que brindó a las brigadas médicas de su país que permanecen en varias regiones de Honduras desde 1999, tras el paso devastador del huracán Mitch, a finales de 1998.

Matamoros también destacó la constante labor de Oliva de impulsar y fortalecer los lazos de hermandad entre ambos países.

“Cuba ha sido un país cooperante y solidario con Honduras, que ha brindado su apoyo en momentos de devastación por ataques de la naturaleza, apoyándonos con personal médico y enfermería”, señaló la diplomática hondureña.

El embajador cubano expresó que está próximo a retornar a La Habana a un cargo en la Cancillería y dijo que “la solidaridad y amistad entre dos pueblos que se emanan para enfrentar las adversidades es indestructible”.

Honduras restableció relaciones diplomáticas con Cuba en el penúltimo día de mandato del entonces presidente, Carlos Flores, el 26 de enero de 2002.