Guatemala, 18 jul (EFE).- La sociedad guatemalteca usó hoy la imaginación y la música para reinventar sus protestas y seguir exigiendo una reforma de la ley electoral que permita acabar con la corrupción en el sistema.

Este sábado el ambiente era el mismo en Guatemala. Niños, jóvenes y adultos, sin importar la edad ni la clase social, salieron a la calle a evidenciar que no están cansados como sugieren algunos expertos y que seguirán peleando por el futuro del país.

Banderas de Guatemala, tambores y pitos estuvieron este sábado acompañados por las voces de varios artistas locales que, tirando de imaginación y letras propias, buscaban ayudar a la población con su música para denunciar lo que consideran “una injusticia”.

Bajo el lema #ReformaElectoralYa por #Urgencia Nacional, centenares de guatemaltecos se volvieron a reunir hoy en el Parque Central del casco histórico del país, un hecho que repiten cada sábado, en mayor o menor medida, desde el pasado 16 de abril, cuando se desarticuló el primer caso de corrupción en el ente recaudador de impuestos.

Desde entonces, las manifestaciones han evolucionado de forma paulatina y cada vez son menos las voces que exigen solo la renuncia del presidente, Otto Pérez Molina, porque esa no es la solución al problema.

Así, de #RenunciaYa pasaron a #JusticiaYA y ahora se encuentran exigiendo la modificación de la Ley Electoral y de Partidos Políticos.

Henry, uno de los incansables y que según cuenta a Acan-Efe estuvo presente en cada marcha desde el pasado 16 de abril, “aunque fueran pequeñas”, asegura que el pueblo está “harto” de toda la casta política, máxime, agrega, cuando son “mentirosos, incapaces, ladrones, huecos y oportunos”.

Por eso, demanda “compromisos y seriedad” y explica que la desarticulación de los casos de corrupción, por parte del Ministerio Público (MP) y la Comisión Internacional Contra la Impunidad (CICIG), solo evidencian “un grito a voces”.

No obstante, añade, tienen “todo mi apoyo” para que sigan peleando por un Estado “libre de corruptos” y en el que las leyes “protejan al pueblo” y no a los usurpadores de los fondos públicos.

“Ojalá no lloremos como cobardes lo que no supimos defender”, reza una de las pancartas de la marcha, que se ubica a su lado, y otra puntualiza, “la soberanía radica en el pueblo, la razón es nuestra defensa”.

Este es el sentir de una parte de la sociedad guatemalteca que este sábado volvió a salir de la calle, eso sí, con más música de lo habitual y exigiendo una reforma completa “para erradicar la enfermedad”.