Guatemala, 9 may (EFE).- El Gobierno de Guatemala abogó hoy por definir una «zona limítrofe» con Belice donde actualmente no existe una frontera marcada, para evitar nuevos incidentes como la muerte de un menor de 13 años el pasado mes de abril.

«El interés del presidente (Jimmy) Morales es dejar definida una zona limítrofe entre ambos países y no únicamente una zona de adyacencia», aseguró hoy el portavoz de la Presidencia, Heinz Heimann, en declaraciones a los periodistas.

Actualmente, los límites entre ambos países no están definidos, a la espera de que se resuelva un diferendo territorial.

Según el Gobierno guatemalteco, las fuerzas de seguridad de Belice perpetraron el pasado 19 de abril un ataque contra tres guatemaltecos, un hecho que se saldó con la muerte de un menor de 13 años, mientras que su hermano de 11 y el padre de ambos resultaron heridos.

Los dos países mantienen una disputa territorial por el reclamo guatemalteco de cerca de la mitad del territorio de Belice, un país nacido de la colonia que el Imperio Británico formó de facto en el siglo XVIII y que era parte de la Capitanía General instaurada por el Imperio Español en 1540 dentro del Virreinato de Nueva España.

En 2008 firmaron un Acuerdo Especial para someter la disputa a la jurisdicción de la Corte Internacional de Justicia (CIJ), lo que requería la realización de una consulta popular simultánea que dotara de aceptación popular a la sentencia judicial.

Las complicaciones políticas y las diferencias culturales -en Guatemala las elecciones suelen celebrarse en domingo, mientras que en Belice son entre semana- imposibilitaron la ejecución del acuerdo, lo que llevó a ambos países a acordar un nuevo protocolo que autoriza una consulta por separado pero este todavía no ha sido ratificado por el Congreso de Guatemala.

En la zona de adyacencia entre Guatemala y Belice han muerto desde 1991 un total de 10 guatemaltecos, víctimas de fuego beliceño, según información de la Cancillería guatemalteca.

La pasada semana, el presidente Jimmy Morales anunció que Guatemala mantendrá «de forma permanente» el refuerzo militar de unos 500 agentes en la frontera con Belice, con el fin de evitar más incidentes.

Posteriormente, el Congreso del país centroamericano aprobó un punto resolutivo en el que recomienda a la población guatemalteca no viajar a Belice.