Guatemala, 16 dic (EFE).- La fiscal general de Guatemala, Thelma Aldana, criticó hoy que el expresidente Otto Pérez Molina y la exvicepresidenta Roxana Baldetti, involucrados en un caso de corrupción que desencadenó sus renuncias, gocen de “privilegios” durante su arresto preventivo.

“El señor Pérez Molina y otras personas gozan de privilegios que no tienen los demás y caemos en una situación de desigualdad que no se tiene que dar”, dijo la funcionaria este miércoles en una entrevista con la radio local Emisoras Unidas.

Pérez Molina, un general del Ejército retirado, está ubicado en un lugar “con tanta libertad” sin el control total y absoluto del Sistema Penitenciario, que “más parece que el control lo tiene él”.

Pérez Molina (2012-2015) renunció a la Presidencia en septiembre pasado para enfrentarse a la Justicia y entonces fue recluido en el cuartel militar Matamoros, en el centro de la capital guatemalteca.

A mediados de noviembre pasado fue trasladado a una cárcel que funciona en la Brigada Mariscal Zavala, en la periferia norte de la capital.

En el caso de Baldetti, quien renunció a la Vicepresidencia el pasado 8 de mayo, la fiscal dijo que ha pasado la mayor parte del tiempo en un hospital y no en prisión como corresponde.

La exvicepresidenta, con autorización judicial, fue recluida el pasado 6 de noviembre en el sanatorio privado Valle del Sol, en el oeste de la capital, debido a una infección por una bacteria que le provoca constantes diarreas.

Baldetti, detenida en agosto pasado, fue recluida inicialmente en Matamoros, pero luego fue enviada a la cárcel de mujeres Santa Teresa, en la periferia norte de la capital, en donde estuvo pocos días luego de ser hospitalizada.

El expresidente y su exvicepresidenta son acusados por el Ministerio Público (MP-Fiscalía), con el apoyo de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (Cicig), de ser los cabecillas de una red de corrupción aduanera conocido como “La Línea”, desarticulada el 16 de abril de 2015.

Ambos han sido acusados de los delitos de asociación ilícita, cohecho pasivo y caso especial de defraudación aduanera y en enero próximo se conocerá si van o no a juicio por corrupción, ya que el Juzgado que tiene el proceso se encuentra de vacaciones.

Aldana reiteró este miércoles que está convencida de la culpabilidad de Pérez Molina, quien defiende su inocencia.

“Yo jamás hubiese solicitado la orden de captura si no estuviera convencida de su responsabilidad”, reiteró la fiscal general.

Sostuvo que en contra de los miembros de “La Línea”, que suman unos 40, se presentaron 100.000 escuchas telefónicas, 500.000 documentos y 5.000 correos electrónicos con los que esperan demostrar su culpabilidad.

De acuerdo con Aldana, la corrupción en Guatemala “es muy grande y desafortunadamente es a todo nivel”.

El caso de “La Línea”, dijo, quizá represente el 10 % de la magnitud de la corrupción en el país centroamericano.