San Juan, 3 may (EFE).- FirstBank será el lunes la última gran entidad bancaria de Puerto Rico en presentar sus resultados del primer trimestre y lo hará recién liberada de la supervisión de la Federal de Seguro de Depósitos (FDIC), tras cinco años bajo su programa de rescate.

La decisión se tomó esta semana, cuando la FDIC levantó la orden de consentimiento que mantenía sobre FirstBank desde el 2 de junio de 2010, después de que este tomara medidas para aumentar sus niveles de capital y redujera sus activos peligrosos.

“Me complace anunciar que después de casi cinco años, nuestra Orden de Consentimiento ha sido levantada”, dijo el jueves Aurelio Alemán, presidente y consejero delegado de FirsBank, para el que se trata de “otro hito importante” para la historia de este banco.

Esa “orden de consentimiento” la emite la FDIC cuando considera que hay razones para creer que el banco ha incurrido en comportamientos peligrosos o que pueden infringir las leyes.

En su opinión, “refleja la mejora de nuestros resultados y la dedicación y determinación de nuestro equipo para mejorar la posición de capital, la calidad de activos y la rentabilidad de nuestra franquicia”.

En los anteriores resultados trimestrales la matriz de FirstBank ya anunció su regreso a la rentabilidad en 2014, pese a la crisis económica y financiera que atraviesa la isla, lo que ayudó a situarse en Bolsa en precios desconocidos en el último año.

First BanCorp, que opera bajo el nombre comercial de First Bank o FirstBank, acumuló durante 2014 una ganancia neta de 87,8 millones de dólares (42 centavos por acción), frente a los 164,5 millones (80 centavos) que perdió en 2013.

Y es que los resultados de 2013 se habían visto afectados por una pérdida 140,8 millones de dólares en la venta de préstamos impagados y activos no rentables y por la amortización de 66,6 millones de activos ofrecidos como colateral a la desaparecida Lehman Brothers, entre otros gastos relacionados.

Sin contar con ambas partidas, el resultado neto del banco para 2013 habría sido de 45,4 millones, lo que aún así supone cerca de la mitad de lo ganado en 2014.

Además, sus ingresos netos (después de las necesarias provisiones para posibles pérdidas en préstamos impagados y otras partidas) aumentaron un 50 % y alcanzaron los 408,5 millones de dólares.

Por lo que se refiere solo al cuarto trimestre, el banco ganó 26,27 millones de dólares (12 centavos por acción), frente a los 23,2 millones (7 centavos) del mismo periodo de 2013, mientras que los ingresos netos pasaron de 100,7 a 105,2 millones de dólares.

“Los resultados trimestrales también fueron potentes. Alcanzamos la mayor ganancia desde que volvimos a la rentabilidad”, destacó el máximo responsable de un banco con actividades en Puerto Rico, las Islas Vírgenes y el estado de Florida (EE.UU.) y 153 sucursales.

Tras el anuncio de la salida de la custodia de la FDIC, FirstBank subió el viernes en Bolsa un 2 %, pero acumuló una caída durante la semana del 3 %. En lo que va de año se ha apreciado un 4,4 % y en los últimos doce meses un 21,5 %.

Sus dos principales competidores ya han presentado los resultados del primer trimestre, con un claro empeoramiento de sus cuentas en ambos casos. El lunes lo hará FirstBank tras el cierre de la Bolsa de Nueva York (NYSE), donde cotiza.

El Popular, el mayor banco de Puerto Rico, anunció el pasado lunes sus resultados del primer trimestre, que muestran una caída del 13,5 % en su ganancia neta respecto del mismo periodo del año anterior, pese a la reciente adquisición de parte de los activos del quebrado Doral Bank.

Oriental Bank los anunció la semana pasada. En el primer trimestre perdió 6,4 millones de dólares, frente a los 20,2 que había ganado un año antes, debido a la amortización de un crédito que tenía con la compañía eléctrica de la isla ante la falta de perspectiva de poder cobrarlo.

Las dificultades que atraviesan algunos de los bancos de la isla son reflejo en parte de la crisis que sufre la economía puertorriqueña, en recesión desde hace cerca de ocho años.

El caso más claro es el de Doral Bank, que a finales de febrero dejó de operar en la isla por los graves problemas financieros que arrastraba desde hacía años.