Quetzaltenango (Guatemala), 5 may (EFE).- El Hospital Nacional de Occidente (HNO), ubicado en el departamento guatemalteco de Quetzaltenango, sufre una plaga de cucarachas y roedores, así como problemas para manejar la basura que produce, según confirmaron hoy a Efe fuentes oficiales.

Situado a unos 200 kilómetros al occidente de la capital guatemalteca, este nosocomio, el tercero más grande del país, está invadido por una plaga de cucarachas y ratas, las cuales se concentran en su mayoría en las áreas de la cocina y de mantenimiento.

De acuerdo con el jefe del Departamento de Alimentación y Nutrición, José Luis Gramajo Morales, quien tiene contacto directo con las áreas de cocina y panadería de este centro asistencial, las cucarachas «son un problema que persiste en este centro asistencial desde hace años y que con el pasar del tiempo se ha agravado».

El experto considera que es un problema serio debido a que estos insectos migran de un lugar a otro contaminando las superficies por donde caminan.

«Si por ejemplo en el hospital tuviésemos internado a un paciente con un problema de cólera y una cucaracha pasa sobre sus secreciones y después paseara sobre los alimentos de los otros pacientes, podemos tener una gran cantidad de pacientes graves en un tiempo muy corto», explicó a Efe.

El entrevistado precisó que la falta de higiene es uno de los factores causantes de este problema, así como la falta de fumigaciones constantes, pues la última vez que se realizó una fue en diciembre del 2015 y «no precisamente por preocupación de las autoridades del hospital, sino tras una visita de la Procuraduría de Derechos Humanos (PDH) que denunció el problema», apostilló.

En este sentido, el encargado del Departamento de Limpieza, Juan Carlos Puac, coincide con Gramajo en decir que las plagas existen desde hace años en el hospital y que la falta de higiene es uno de los mayores problemas.

Esta situación, agregó, se ve acrecentada cuando las personas que visitan a los pacientes internados ingresan alimentos que dejan tirados por cualquier sitio y luego se descomponen, lo que atrae a estas plagas.

Respecto de los roedores, Puac explicó que la ubicación del hospital, situado en un área rodeada de terrenos baldíos y bosques, es propicia para estos curiosos visitantes, ya que los animales encuentran lugares para reproducirse y refugiarse.

El manejo de la basura, además de las plagas y la falta de algunos medicamentos, es uno de los tantos problemas por los que este nosocomio, que atiende a pacientes de casi todo Guatemala e incluso del sur de México, atraviesa ya que, desde hace dos semanas, a las afueras del hospital se observan decenas de bolsas de basura apiladas.

Lo anterior, según el encargado de mantenimiento, se debe a que el camión recolector que pasa a retirar dichos desechos por parte de la municipalidad de esta ciudad «no está capacitado para la cantidad de basura (unas 6.000 bolsas de desechos comunes) que genera el hospital al mes».

Por su parte, la secretaria del Sindicato de Trabajadores de Salud Pública y trabajadora del centro, Flor de María Luna, lamentó la situación de las plagas e indicó que en años anteriores personal del área de vectores del Ministerio de Salud Pública de Guatemala realizaba fumigaciones, sin embargo, la última vez se contrató a una empresa privada.

«Sabemos que la última fumigación que se realizó tuvo un elevado costo, aproximadamente 80.000 quetzales (unos 10.500 dólares), lo cuál nos parece ilógico cuando no hay insumos y medicamentos para los pacientes», enfatizó Luna a Efe.

Por ello, reconoce, «no había necesidad de pagar a una empresa privada cuando el ministerio cuenta con personal especializado que puede venir a fumigar para poder optimizar el presupuesto».

El director de este hospital, Marvin Giovanni Ortega Méndez, admitió que existe una plaga y comentó que analiza varios métodos para poder combatirla porque los insectos y ratas «se han vuelto resistentes», pero añadió que la recolección de la basura sí se solucionará en los próximos días.

Los pacientes se ven afectados por esta situación, tal y como cuenta a Efe Liliana Alvarado, quien lleva a su bebé recién nacido dos veces por semana al área de pediatría y que se muestra preocupada por la falta de higiene en el hospital.

«Tal vez uno viene a este hospital por un problema menor, pero aquí se puede uno empeorar o adquirir cualquier bacteria que porten las ratas o cucarachas que viven aquí», expresó Alvarado con el miedo de que su pequeño pueda convertirse en uno de esos casos.