Panamá, 6 may (EFE).- El empresario panameño Adbul Mohamed Waked, supuesta cabeza de una organización criminal dedicada a lavar dinero del narcotráfico, se desvinculó hoy de las acusaciones de Estados Unidos y mostró su voluntad de colaborar con las autoridades.

“Quiero defenderme. Tengo los libros (de contabilidad) abiertos y voy a hacer todo lo que pueda para defender mi nombre”, declaró el empresario de origen libanés en la emisora W Radio.

El Tesoro estadounidense acusó ayer a la familia Waked de gestionar supuestamente una red mundial de narcotráfico y de blanqueo de capitales a través de un conglomerado empresarial que implica a 68 compañías distintas.

Uno de sus miembros, el panameño Nidal Waked (que también tiene nacionalidad colombiana y española) es requerido por la Corte del Distrito Sur de Florida y fue detenido el miércoles en Colombia por la policía local y la Agencia Antidrogas Estadounidense (DEA).

“Nidal Waked es mi sobrino, es el hijo de mi hermano mayor. Nunca he sido socio suyo. La familia Waked en el año 80 se dividió y cada uno se fue por su lado. Desde los 80 no tengo ninguna transacción ni negocios con ellos. Son mi familia, yo no lo voy a negar”, afirmó el patriarca del clan.

Los Waked están considerados una de las familias más ricas e importantes de Panamá, con una ingente cartera de negocios entre los que se encuentran bancos, casas de valores, centros comerciales, inmobiliarias, medios de comunicación y empresas en la Zona Libre de Colón (ZLC), la zona franca más grande del continente americano.

Según la prensa local, el conglomerado empresarial tiene activos por más de 1.500 millones de dólares en 14 países y emplea a cerca de 6.000 trabajadores.

“Ninguna autoridad se me ha acercado a pedirme nada de nuestra contabilidad ni de nuestras finanzas. Estamos esperando que las autoridades vengan, somos libros abiertos y tenemos las puertas abiertas”, afirmó el empresario.

Según contó el propio Abdul Waked en la emisora colombiana, él es el único dueño del lujoso centro comercial Soho Mall, ubicado en el corazón financiero de la capital panameña, y del grupo Wisa (Waked International S.A), propietaria a su vez de numerosas tiendas en la Zona Libre de Colón y de La Riviera, una cadena de tiendas duty free presente en decenas de aeropuertos de América Latina.

El empresario, sin embargo, negó tener relación con el banco Balboa Bank & Trust, que fue intervenido ayer por la Superintendencia de Bancos de Panamá y a diciembre de 2015 tenía unos activos netos por 567 millones de dólares.

“Yo no tengo que ver con Balboa Bank”, sostuvo.

El supuesto cabecilla de la trama aseguró que no viaja a Estados Unidos desde 2009 porque las autoridades de ese país no le prorrogan el visado y negó tener conocimiento de que estaba siendo investigado. Tampoco descartó abandonar Panamá y viajar a otros países.

“Sí, ¿por qué no? Yo no tengo ningún impedimento (para salir del país)”, indicó el empresario panameño.

La inclusión de algunos miembros de la familia Waked en la Lista Clinton implica la congelación de todos sus activos en Estados Unidos y la prohibición de realizar transacciones financieras a ciudadanos estadounidenses con las empresas implicadas en la trama.