Panamá, 3 ago (EFE).- La Administración del presidente panameño, Juan Carlos Varela, se distanció hoy de un polémico proyecto de ley presentado por un diputado oficialista que impone severas restricciones al ejercicio del periodismo en Panamá, incluidos los corresponsales extranjeros.

El ministro panameño de la Presidencia, Álvaro Alemán, afirmó que «el Gobierno no tiene ningún interés en revivir instrumentos legales que fueron utilizados para censurar y coartar las libertades de los panameños», informó la Presidencia de Panamá.

Alemán se mostró respetuoso de la libertad e independencia legislativa de cada diputado en cualquier tema, no obstante, señaló que en materias que afectan derechos fundamentales deben tomarse todas las salvaguardas necesarias, según la información.

Agregó, en ese sentido, que «si existe alguna disconformidad de tipo laboral entre los gremios periodísticos entonces que se discuta como tal; lo que no podemos hacer es llevar esa discusión al terreno de las libertades fundamentales».

«Nuestra posición como Gobierno es que cualquier ley sobre periodismo debe redundar en un fortalecimiento de las libertades que plantea proteger, en ningún caso debe restringirlas», remarcó el ministro de la Presidencia.

El proyecto de ley de Periodismo fue presentado por el diputado Juan Moya, del oficialista Partido Panameñista, y según denunció hoy la Asociación de Corresponsales de Prensa Extranjera en Panamá (Acopep), fundada en 1964, su aprobación violaría la Constitución del país y la Convención Americana sobre Derechos Humanos.

El documento discutido entre gremios de periodistas panameños estipula una pena de cárcel de 2 a 5 años por el ejercicio ilegal de la profesión, acogiéndose a un articulo del Código Penal.

Además crea una «Comisión Técnica Académica de Periodismo», que incorpora al Gobierno de turno, para decidir quién puede ser acreditado como periodista profesional en Panamá, según los requisitos que establece.

También limita a un máximo de dos años a los extranjeros para ejercer la profesión en Panamá después de haber pasado toda una serie de trámites evaluatorios.

«El extranjero que desee ejercer en territorio nacional como periodista, reportero gráfico, o en alguna posición dentro de un medio de comunicación, deberá contar con la acreditación profesional transitoria, otorgada por la Comisión Técnica Académica de Periodismo (CTAP)», dice el texto en su artículo 5.

Añade que la licencia solo «será válida por un año, con derecho a una sola prórroga por igual tiempo de un año; al término de la cual no podrá seguir ejerciendo la profesión en la República de Panamá».

El presidente de la Acopep, Luis Blanco, explicó que asesores jurídicos panameños advirtieron que la redacción del proyecto de ley presentada la semana pasada en el parlamento riñe con el artículo 37 de la Constitución y con «varios artículos de la Convención Americana de Derechos Humanos que Panamá ha ratificado como Estado».

Acotó que «atropellaría varios de los Principios Básicos sobre Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos».

Por ejemplo, hace «obligatoria» la colegiación en dos agrupaciones panameñas, una práctica que fue derogada hace décadas por la Corte Interamericana de Derechos Humanos a raíz de una legislación similar de Costa Rica.

La veterana corresponsal francesa en Panamá Michele Labrut dijo a Efe que esta propuesta «no dignifica al periodismo panameño, solo busca asegurar un salario».

Interpelada por esta iniciativa, la presidenta del Colegio Nacional de Periodistas (Conape), Blanca Gómez, admitió que hay «varios gazapos» que están dispuestos a corregir, pero que en general, la propuesta busca «dignificar a los profesionales panameños».

Según Gómez, tras introducir el proyecto en la Asamblea Nacional, ahora se han dado cuenta de que no se puede proponer una escala salarial y de que los corresponsales extranjeros deben estar regidos por las normas de migración.

Gómez insistió en que tampoco se puede permitir que no periodistas, nacionales o extranjeros, ejerzan en su país contratados por medios locales.