San José, 3 mar (EFE).- La ONG pro derechos humanos Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (Cejil) condenó hoy el asesinato de la líder indígena hondureña Berta Cáceres y aseguró que el Estado no le proporcionó la protección adecuada.

“Las autoridades hondureñas conocían del riesgo al que se enfrentaba Berta, sin embargo las acciones tomadas para protegerla fueron insuficientes”, expresó en un comunicado la directora de Cejil para Centroamérica y México, Marcia Aguiluz.

Aguiluz aseguró que el asesinato de Cáceres “demuestra que no existe voluntad estatal de garantizar el derecho a defender los derechos humanos, y hace evidente la desprotección en la que se encuentran las personas que, como Berta, arriesgan cada día su vida”.

Cáceres fue asesinada hoy en su casa en la occidental ciudad de La Esperanza, al parecer por dos hombres que portaban armas de fuego, según la información preliminar que ha trascendido.

En un comunicado, Cejil negó que la líder indígena haya renunciado a medidas de protección estatal como lo aseguró el ministro de Seguridad de Honduras, Julián Pacheco.

“Condenamos enérgicamente el asesinato de Berta Cáceres y exigimos una investigación diligente e inmediata. Ante las declaraciones (de Pacheco), desde Cejil desmentimos que Berta Cáceres renunciara a las medidas de protección y resaltamos la deficiente protección que se le brindó, tal y como se ha podido comprobar con este desenlace”, indica la nota.

Según Cejil, en los últimos años Cáceres fue víctima de “numerosos actos de agresión, amenazas e intimidación” e incluso fue “criminalizada y sometida a procesos penales para impedir que continuara con su lucha”.

Cejil aseguró que el asesinato de la líder indígena “enluta a la comunidad nacional e internacional de derechos humanos” y exigió al Estado que esclarezca el caso para castigar a los responsables, y que además establezca medidas de protección para los testigos del crimen.

Cáceres se opuso siempre a los proyectos hidroeléctricos en la región occidental del país porque en su opinión atentaban contra los recursos naturales.

Por su lucha en defensa de los recursos naturales en el occidente de Honduras, Cáceres, miembro de la etnia lenca y madre de cuatro hijos, recibió en 2015 el Premio Medioambiental Goldman.

En varias ocasiones Cáceres cuestionó a la Policía Nacional, principalmente cuando las fuerzas del orden impedían movilizaciones del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH) para protestar por pretensiones de empresas extranjeras de construir centrales hidroeléctricas.