Washington, 20 jul (EFE).- El canciller cubano, Bruno Rodríguez, pidió a Estados Unidos que no “persiga cambios en Cuba, algo que recae en la soberanía cubana” y “la voluntad de los cubanos”, al tiempo que confió en que los dos países puedan “coexistir y cooperar” tras la histórica reapertura de embajadas.

Rodríguez aseguró hoy en una rueda de prensa en el Departamento de Estado tras reunirse con su homólogo, John Kerry, que el Gobierno “soberano” de Cuba debe ser el encargado de liderar los cambios que Washington espera que se den con la normalización de relaciones entre los dos países.

El canciller agradeció a la administración del presidente estadounidense, Barack Obama, por abordar esta normalización y por el hecho de que haya pedido al Congreso poner fin al embargo sobre la isla, algo que recae en el legislativo.

Asimismo, aseguró que Estados Unidos ha mostrado respeto por la independencia de Cuba y confió en que el ritmo de normalización de relaciones se dé bajo el principio de “soberanía igualitaria”, pese a que será “un proceso largo y complejo”.

“Hay diferencias profundas entre Cuba y los Estados Unidos en lo referente a nuestra visión sobre derechos humanos (…) así como temas relacionados con derecho internacional que persistirán inevitablemente”, aseveró el ministro de Relaciones Exteriores cubano.

Rodríguez asistió hoy a la reapertura de la embajada en Washington tras 54 años de ruptura de relaciones y al izado de la bandera cubana en la que hasta ahora era una mera Sección de Intereses.

El canciller dijo que los pasos dados por la Casa Blanca “van en la dirección correcta”, especialmente las medidas ejecutivas de Obama que alivian ciertas limitaciones a los intercambios entre los dos países.

Del mismo modo, aseguró que espera poder dar la bienvenida a Kerry en su visita a la Habana el próximo 14 de agosto para asistir al izado de la bandera estadounidense en la embajada.

“Seguiremos hablando y trabajando en la creación de los mecanismos de diálogo y cooperación en intereses comunes”, explicó Rodríguez en su histórica visita al Departamento de Estado.

El canciller cubano reconoció que pese a las diferencias, el proceso anunciado el pasado diciembre por Obama y el presidente cubano, Raúl Castro, será posible “cooperar y coexistir”.

“Nuestra relación es asimétrica, no hemos impuesto ninguna limitación unilateral contra estadounidenses o sanciones económicas o ocupación del territorio”, explicó Rodríguez, quien subrayó que Estados Unidos debe tener esto en cuenta en su proceso de normalización.

Rodríguez reiteró que es “esencial” que Estados Unidos devuelva la base naval estadounidense de Guantánamo al control de la Habana, así como que se realicen compensaciones por los “daños económicos y humanos” por el bloqueo al que EE.UU. ha sometido a la isla.

En este sentido, Kerry señaló que el asunto del embargo está en manos del Congreso estadounidense y “se levantará en el momento apropiado” para poner los cimiento de una mejor relación bilateral.

En la misma rueda de prensa, Kerry dijo que ese reclamo de la devolución del territorio que ocupa la base de Guantánamo “no forma parte de la conversación” por ahora entre su Gobierno y el de la isla.