Quetzaltenango (Guatemala), 4 may (EFE).- El presidente del Colegio Nacional de Abogados de Panamá, José Alberto Álvarez Álvarez, afirmó hoy en Guatemala que las recientes filtraciones de documentos de la firma Mosack Fonseca, conocidas como los papeles de Panamá, fueron un ataque político de la oposición.

Álvarez calificó como “mal llamados papeles de Panamá” a los documentos filtrados de la firma panameña, ya que fueron dados a conocer con mala fe, explicó, para dañar la imagen del país.

El Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por su sigla en inglés), con sede en Washington, filtró el pasado 3 de abril 11,5 millones de documentos de casi cuatro décadas del bufete panameño Mossack Fonseca, especializado en la gestión de capitales y patrimonios.

Los llamados papeles de Panamá incluyen información de más de 214.000 empresas “offshore” (extraterritoriales) para supuestamente evadir el control fiscal en más de 200 países.

Durante una charla impartida a abogados en la ciudad de Quetzaltenango, situada a 200 kilómetros de la capital guatemalteca, el letrado comentó que el abogado Ramón Fonseca, uno de los principales socios de la referida firma, era hasta hace pocos meses el presidente encargado del Partido Panameñista, que actualmente es el partido oficial.

“La oposición, por atacar al presidente de la República, ataca a Ramón Fonseca, quien fue uno de los principales donantes de campaña”, expresó Álvarez.

El jurista afirmó que las filtraciones vulneraron el secreto profesional de la abogacía: “Un ejercicio de abogacía sin secreto profesional es perder la independencia de nuestra profesión y desproteger a nuestros clientes, quedar en manos de los arbitrarios”.

Por ello, agregó, como colegio asistirán a todos los eventos internacionales que puedan para buscar el apoyo de abogacías nacionales y velar así por la protección del secreto profesional.

Asimismo, avanzó que apoyarán “al Gobierno panameño a que se pare firme” frente los países que lo “intentan obligar (…) a imponer leyes y a convertirlo en un infierno fiscal”, simplemente porque en el país se paga el IVA más bajo del mundo, un 7 %.

El ponente aseguró que este escándalo “ha satanizado la fundación de sociedades anónimas” y calificó a la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) como un “club de países ricos” que tratan de imponer recetas extranjeras a países pobres.