La Habana, 2 mar (EFE).- Cuba anunció hoy que está construyendo con tecnología alemana la que será su mayor central de grupos electrógenos, en un momento en que las principales plantas termoeléctricas del país han sufrido roturas y sobrecalentamiento, que han provocado apagones en algunas zonas del país.

La planta, que se edifica en la provincia central de Cienfuegos, avanza «a ritmo satisfactorio de acuerdo con el cronograma de trabajo fijado», y se espera que esté terminada para noviembre de este año, destaca hoy el diario oficial Granma,

La instalación será la más moderna del país y contará con 40 motores repartidos en cinco baterías, encargados de generar 84 megawatts por hora, suficientes para garantizar el 60 % de la demanda local.

Ocho de esos motores ya están listos para generar, señaló Jesús Rey, director de la Empresa Eléctrica Provincial, entidad a cargo de la inversión.

La planta de electrógenos se ubica cerca de la Refinería de Petróleo «Camilo Cienfuegos» de esa provincia, con el objetivo de recibir desde allí el diesel, a través de un oleoducto, para ahorrar en gastos de transporte.

Este proyecto forma parte de un programa nacional concebido hasta 2023, que busca instalar 200 megawatts/hora de generación distribuida en las provincias de Cienfuegos, Villa Clara, Matanzas, en el centro de la isla, y Pinar del Río, en el extremo más occidental.

La semana pasada, la estatal Unión Eléctrica de Cuba (Une), anunció afectaciones en el servicio de electricidad en todo el país durante varios días a causa de roturas en varias de sus plantas generadoras, en medio de reportes no oficiales de supuestos apagones programados para ahorrar combustible.

El comunicado de la Une, explicó que en las últimas semanas una central termoeléctrica de la provincia de Camagüey sufrió un incendio por sobrecalentamiento, que dejó fuera de servicio dos unidades de generación eléctrica; mientras que otra central, en Matanzas, estuvo varios días fuera de servicio por una avería.

La difusión de esta nota se produjo un día después de la publicación, en medios de fuera de la isla, de informaciones que aseguraban que las autoridades cubanas podrían llevar a cabo «apagones programados» en horas de mayor demanda para ahorrar combustible y evitar el «colapso general» del sistema.