San José, 18 dic (EFE).- Costa Rica anunció hoy que no dejará entrar a más cubanos en su tránsito a EE.UU. y que suspende su participación política en el Sistema de Integración Centroamericana (SICA), tras no recibir una respuesta regional para resolver la crisis generada por la llegada masiva de isleños al país.

El presidente costarricense, Luis Guillermo Solís, afirmó en una rueda de prensa en San José que en la cumbre del SICA celebrada este viernes en El Salvador instó, sin éxito, a la región, a un acuerdo humanitario, y que Costa Rica no puede participar en esas condiciones en un mecanismo de integración que “ignora la solidaridad”.

El mandatario explicó que la propuesta planteada para darle una solución a la crisis era “lúcida, valiente y realista”, y que de haberse acogido habría resulto el problema de manera integral, ya que Centroamérica no es responsable de la situación.

“Tres países impiden una solución viable, realista, clara, que puede asumirse y resolver un problema que afecta a una de las partes. Costa Rica no puede participar en esas condiciones en un Sistema de Integración (SICA) que ignora la solidaridad”, dijo el mandatario.

Pese a la negativa recibida, Costa Rica continuará gestionando soluciones para esta crisis, dijo el mandatario.

“Insistiremos”, expresó Solís, y añadió que el próximo 14 de enero asumirá la presidencia de Guatemala Jimmy Morales, quien, dijo, puede tener una opinión diferente sobre el paso de los cubanos que la actual Administración de ese país.

El canciller costarricense, Manuel González, manifestó que la suspensión de la participación política en el SICA no afecta los compromisos de comercio ni económicos, sino solamente la parte de la actividad política y participación de Costa Rica en los foros.

“Nos sentimos defraudados por la respuesta del Sistema. Costa Rica siempre ha esperado una respuesta más solidaria de un Sistema de Integración al cual todos pertenecemos”, expresó González.

El canciller costarricense indicó que tanto él como el presidente Solís se retiraron anticipadamente de la cumbre del SICA en El Salvador en un ambiente “cordial y respetuoso”.

Costa Rica indicó que en virtud de no encontrar una respuesta positiva por parte de Guatemala, Belice y Nicaragua, países que no han permitido el paso de los cubanos, prefirió retirarse de la reunión y suspender su participación política.

En la misma conferencia de prensa, la directora de Migración y Extranjería, Kattia Rodríguez, anunció que Costa Rica no extenderá más visas de tránsito a los inmigrantes cubanos, debido a que la capacidad nacional para atender inmigrantes llegó al límite

Los 5.989 cubanos, que ya recibieron visas no serán afectados, mientras que los 2.053 personas que se encuentran en la frontera con Panamá serán los últimos que van a ser ingresados el país en forma legal.

“A partir de mañana quienes intenten ingresar de manera irregular serán sometidos al rigor de la ley y se expondrán a la deportación a su país de origen”, manifestó Rodríguez.

“No podemos seguir recibiendo inmigrantes indefinidamente, tenemos que suspender de inmediato la lista. Por favor no lleguen a Costa Rica, no queremos deportarlos, no vengan porque no pueden pasar”, expresó de manera enérgica el mandatario.

Solís afirmó que las autoridades actuarán con la mayor rigurosidad ante las redes de traficantes de personas y que, no van a tolerar que una sola persona sea “indignamente traficada”.

Desde el pasado 14 de noviembre, Costa Rica ha otorgado miles de visas de tránsito a los inmigrantes cubanos.

El 15 de noviembre, Nicaragua les prohibió el paso por su territorio por lo que quedaron varados en Costa Rica, país que ha intentado sin éxito crear un puente aéreo con Guatemala y Belice para que desde allí los cubanos continúen por tierra hacia México y Estados Unidos.

La mayoría de estos migrantes viajaron legalmente desde Cuba a Ecuador, que no exigía visa a los cubanos hasta el pasado día 1, cuando derogó la norma, y desde el país suramericano emprendieron el largo corrido.

Entre los miles de cubanos varados en Costa Rica y Panamá hay mujeres embarazadas, niños y profesionales de todo tipo, desde maestros hasta médicos e ingenieros.