San Juan, 21 abr (EFE).- El presidente del Comité Dominicano de los Derechos Humanos, José Rodríguez, dijo hoy que los abusos policiales por parte de la Policía de Puerto Rico contra sus compatriotas continúan, a pesar de las reiteradas denuncias de esa organización durante los últimos años.

«Los dominicanos en Puerto Rico están desprovistos de ayuda», dijo Rodríguez en declaraciones a Efe, tras recordar que el hecho quedó corroborado después de que las denuncias en esa dirección provocaran en 2012 que la Justicia federal presentara en una demanda contra la Policía de la isla caribeña.

Un acuerdo posterior alcanzado con el Departamento de Justicia local permitió su retirada a cambio del compromiso del Gobierno de Puerto Rico de iniciar la reforma de las fuerzas de orden locales, actualmente en marcha.

La última denuncia del Comité Dominicano de los Derechos Humanos se remonta a finales del pasado marzo, cuando el propio Rodríguez aseguró que las fuerzas policiales en Puerto Rico cometen detenciones ilegales y abusos físicos contra inmigrantes con situación irregular en la isla caribeña, Estado Libre Asociado a EE.UU.

Rodríguez resaltó entonces que el acuerdo entre los departamentos de Justicia local y federal no se ha cumplido, aunque sirvió para la retirada de la demanda.

Dijo que había quedado establecido que las autoridades puertorriqueñas no podían llevar a cabo detenciones relacionadas con inmigración ilegal, tarea que queda reservada a las autoridades federales, otro punto que en su opinión no se respeta.

Denunció hoy varios casos de supuesto abuso policial contra dominicanos, entre los que destaca el de Rey Reyes, que acusa a agentes de la Policía de robarle mil dólares, un caso que se verá el próximo jueves en una vista judicial en San Juan.

Las nuevas denuncias del presidente del Comité Dominicano de los Derechos Humanos contrastan con el punto de vista del diputado dominicano destinado a Puerto Rico, Levis Suriel Gómez, que en entrevista con Efe el lunes defendió que las fuerzas del orden puertorriqueñas respetan a sus compatriotas y que los casos de persecución por perfil racial son hechos aislados.