Santo Domingo, 31 may (EFE).- La organización Amnistía Internacional (AI) destacó hoy “la oportunidad de oro” que tienen los senadores de la República Dominicana de “desechar una de las leyes más restrictivas sobre el aborto y comenzar a proteger los derechos de millones de mujeres y niñas”.

La Cámara Alta está pendiente de debatir la despenalización del aborto en tres supuestos: cuando el embarazo pone en riesgo la vida de la mujer, si es el resultado de violación o incesto y cuando el feto no tiene posibilidad de sobrevivir fuera del útero.

“Los Senadores en la República Dominicana tienen una oportunidad de oro para proteger la vida de millones de mujeres y niñas. Deben aprovechar esta oportunidad y desechar una de las leyes más restrictivas sobre el aborto, contenida en un Código Penal que data del siglo XIX,” dijo la directora para las Américas de AI, Erika Guevara-Rosas, en un comunicado emitido en Santo Domingo.

La reforma será “un cambio radical” con respecto a la que es una de las leyes más restrictivas sobre el aborto, que data de 1884 y “criminaliza el aborto en todas las circunstancias, aun cuando la vida de la mujer corre peligro o el feto no tiene opciones de sobrevivir”, según Guevara-Rosas.

Las mujeres acusadas de someterse a un aborto se enfrentan a penas de entre dos y tres años de cárcel, y cualquier profesional de la salud que facilite o asista un aborto puede ser castigado con prisión, que va de los cuatro a los 10 años, de acuerdo con AI.

“Estas restricciones han resultado trágicas violaciones a los derechos de mujeres y niñas, a la vida y a la salud”, y han supuesto la muerte en casos de enfermedad, como el cáncer, cuyo tratamiento hubiese afectado al feto, subrayó.

La Organización Mundial de la Salud y diversas asociaciones médicas han dicho que la penalización del aborto “solo lleva a las mujeres a buscar abortos clandestinos y poco seguros, y que ponen sus vidas en riesgo”, señaló la organización.

El Comité de Naciones Unidas contra la Tortura y otras organizaciones internacionales han concluido que “negarle el acceso al aborto a las mujeres puede, en ciertas circunstancias, llegar a ser tortura y malos tratos”.

En un informe publicado el año pasado sobre las leyes restrictivas que limitan los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres y niñas en las Américas, incluyendo el acceso a abortos seguros, Amnistía Internacional documentó que las afectadas son sometidas a abusos que pueden llegar a constituir “tortura y malos tratos”.