Guatemala, 31 oct (EFE).- Expertos del programa “Mesoamérica sin hambre” que trabajan desde 2015 con las comunidades más desfavorecidas del Corredor Seco de Guatemala apostaron hoy por impulsar las capacidades locales de las poblaciones para luchar contra el hambre en el país centroamericano.

“Algo que tenemos muy claro es que debemos fortalecer las capacidades locales para que los conocimientos adquiridos beneficien a las comunidades”, remarcó hoy el director del programa, Baltazar Moscoso.

La iniciativa, impulsada por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Gobierno de México, ha permitido poner en marcha en los últimos meses programas de ayuda para las familias que habitan esta región tan desfavorecida.

El objetivo, señaló la FAO en un comunicado, es impulsar la economía campesina “diversificando sus actividades y fuentes de ingresos”, “incidiendo en la gestión de cadenas de valor y promoción de sistemas de semillas de buena calidad”.

Esto se ha traducido en la construcción de un repositorio de agua de lluvia o el impulso a un planta de acondicionamiento de semilla de la que se benefician siete asociaciones locales.

En los últimos días, el director general adjunto de Desarrollo Social, Humano y Sustentable de la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Amexcid), Juan Gabriel Morales, visitó Guatemala, donde adelantó que se mantendrá la financiación al programa el próximo año.

Durante su visita, de dos días de duración, el funcionario mexicano se entrevistó con el ministro de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA), Mario Méndez Montenegro, y representantes de la Secretaría de Seguridad Alimentaria y Nutricional (Sesan).

Actualmente, el 46 por ciento de los menores guatemaltecos sufren desnutrición crónica, unos “rostros hinchados” que se disparan en las zonas indígenas, donde la media de niños afectados oscila entre el 65 y el 70 por ciento, con picos en localidades del departamento de Huehuetenango que alcanzan el 90 por ciento.

La promesa del presidente guatemalteco, Jimmy Morales, es lograr durante su mandato una reducción del 10 por ciento de la desnutrición crónica en niños menores de 2 años, un grupo clave para luchar contra esta lacra que amenaza el desarrollo del país.

En su visita el pasado abril a Guatemala, la directora del Programa Mundial de Alimentos (PMA) de Naciones Unidas, Ertharin Cousin, aseguró que el plan del Gobierno de Guatemala para reducir la desnutrición crónica en el país centroamericano un 10 por ciento en cuatro años es “realista”.