El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, habla durante el lanzamiento del nuevo Bolsa Familia, programa brasileño de combate el hambre, hoy, en el Palacio del Planalto, en Brasilia (Brasil). EFE/André Borges
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, habla durante el lanzamiento del nuevo Bolsa Familia, programa brasileño de combate el hambre, hoy, en el Palacio del Planalto, en Brasilia (Brasil). EFE/André Borges

Brasilia, 2 mar (EFE).- El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, relanzó este jueves un programa de subsidios que en sus primeros dos mandatos (2003-2010) redujo las tasas de pobreza y que ahora pretende rescatar del hambre a unas 33 millones de personas.

«Este no es un programa de un Gobierno ni de un presidente, es de toda la sociedad», que deberá «fiscalizar» su cumplimiento a través de «la prensa, los municipios, los sindicatos», a fin de que «el dinero le llegue realmente a quien lo precisa, que es quien está en situación de pobreza», declaró el gobernante.

También subrayó que el programa Bolsa Familia «no solucionará todos los problemas del país» y que el «gran desafío es que la economía vuelva a crecer, para que todos los trabajadores puedan vivir de un salario digno», lo cual será logrado, en su opinión, con la «vuelta del Estado como inductor del proceso económico».

El nuevo Bolsa Familia estará dotado con unos 175.000 millones de reales (33.650 millones de dólares), cifra equivalente a cerca del 1,5 % del Producto Interno Bruto (PIB), y se calcula que atenderá a unas 60 millones de personas (poco más del 30 % de la población).

Son 21 millones de familias que recibirán subsidios de 600 reales (115 dólares) por mes, más 150 reales (29 dólares) por cada hijo de hasta seis años.

Habrá además un pago adicional de 50 reales (9,6 dólares) por cada hijo de entre 7 y 18 años, y en todos los casos la ayuda estará condicionada a que los niños y jóvenes frecuenten la escuela y estén al día con todas las vacunas, incluida la de covid-19.

El Gobierno calcula que, en la mayoría de los casos, el subsidio se aproximará al valor del salario mínimo, actualmente de 1.302 reales (250 dólares).

Ese plan fue mantenido por el Gobierno anterior, presidido por el ultraderechista Jair Bolsonaro, pero atendía a un universo menor de familias y había eliminado las condiciones de escolaridad y salud y otros beneficios sociales asociados a esa iniciativa.

El programa Bolsa Familia había sido creado por Lula en 2003, durante su primer mandato, y el Gobierno calculaba en 2010 que había permitido sacar de la pobreza a unas 40 millones de personas, muchas de las cuales volvieron a caer en esa situación en los últimos años.

Ahora, el objetivo principal es erradicar el hambre, que según datos oficiales golpeaba a fines del año pasado a unos 33,1 millones de brasileños.

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