Tucson (AZ), 20 jun (EFE).- Jóvenes “soñadores” amparados bajo la Acción Diferida se ven en la necesidad de abandonar Arizona en busca de mejores oportunidades de empleo y la posibilidad de obtener una licencia de conducir en otros estados.

Un claro ejemplo de esta situación es Carlos Martínez, uno de los primeros “soñadores” en Arizona en obtener un permiso de trabajo y un número de seguro social, bajo el programa de Acción Diferida establecido por la Administración del presidente, Barack Obama.

Martínez, que también formó parte de una demanda contra el estado de Arizona por la negativa a poder obtener una licencia de conducir en este estado, tuvo que dejar el estado para buscar un futuro mejor en California.

Después de que el pasado verano entrase en vigor la Acción Diferida, que protege de la deportación y concede un permiso de trabajo a los jóvenes indocumentados que llegaron al país siendo menores, este mexicano finalmente logró su sueño y consiguió un trabajo con la prestigiosa compañía de informática IBM.

Pero para lograr su ansiada meta Martínez se vio obligado a dejar Arizona y mudarse a San Francisco (California), donde esta semana comenzó su nuevo empleo.

“Después de mandar muchas aplicaciones por fin lo logré”, dijo a Efe este graduado con una maestría en ingeniería de la Universidad de Arizona (UA), que vivía frustrado porque no podía ejercer su carrera debido a su estatus migratorio.

Después de terminar su carrera en 2005, ante la falta de un número de seguro social, Martínez solo pudo trabajar en la construcción ganando siete dólares la hora. Ahora con IBM ganará 75.000 dólares anuales.

“La acción diferida cambió mi vida”, aseguró Martínez, quien, tras recibir su permiso de trabajo, de inmediato comenzó a llenar aplicaciones de trabajo.

Indicó que el proceso no fue fácil, inclusive para obtener el puesto que ahora tiene con IBM tuvo que competir con otras 10.000 personas, de las cuales sólo se seleccionó a 75 candidatos.

Otro obstáculo fue explicar su estatus migratorio, ya que las personas que lo contrataron no entendían muy bien qué era la Acción Diferida y cómo era que tenía un permiso de trabajo.

“Desgraciadamente hay muchos jóvenes soñadores que no pueden ejercer sus carreras en Arizona, debido a la falta de oportunidades, o la falta de empleos”, dijo Martínez.

Este inmigrante mexicano reconoció que otro obstáculo es la falta de una licencia de conducir, lo que reduce todavía más sus posibilidades.

El mes pasado, un juez rechazó la petición de un grupo que pedía que se revocara de inmediato la orden ejecutiva de la gobernadora estatal,Jan Brewer, que les niega este documento.

Ahora Martínez podrá tener la oportunidad de tener una licencia de conducir en California, estado donde el mes pasado la Cámara Baja estatal aprobó una iniciativa que permite que las personas, sin importar su estatus migratorio, puedan obtener este documento.

“Yo tuve la oportunidad de dejar Arizona cuando ya tenía una oferta de trabajo, pero creo que hay otros que quizás se vayan a ir a otros estados por la oportunidad de tener licencia”, dijo Martínez.

Esta posibilidad la contempla actualmente Delia González, una joven “soñadora” graduada de escuela secundaria y quien, debido a su estatus migratorio, no pudo comenzar una carrera universitaria.

“Envié toda mi documentación para la Acción Diferida hace tres meses, espero que de un momento a otro me llegue el permiso de trabajo”, relató González en entrevista con Efe.

Indicó que se encuentra platicando con su familia porque sus planes es irse a otro estado tan pronto tenga “sus papeles”.

“En Arizona están muy difíciles las cosas, hay mucha discriminación, ni siquiera podemos tener una licencia de conducir aunque tengas un permiso de trabajo. Es muy frustrante y triste lo que vivimos”, dijo.

La inmigrante mexicana considera que en otro estado podría encontrar un trabajo, tener una licencia y poder entrar a una universidad o colegio comunitario para terminar una carrera.

Tanto Martínez como González reconocen que la lucha continúa y que ésta no terminará hasta que se logre una reforma migratoria.

“Es muy triste que sigan separando familias, padres y madres requieren de una oportunidad para salir de las sombras”, finalizó la joven.