París, 8 oct (EFE).- Varias manifestaciones se celebraron hoy en distintos puntos de Francia, en algunos de los 300 lugares elegidos por el Gobierno por todo el territorio para repartir a los entre 7.000 y 10.000 inmigrantes y refugiados que se hacinan en el campamento de Calais conocido como “la jungla”.

Cientos de personas, según “France Info”, desfilaron esta mañana por las calles de Pierrefeu du Var, junto a la Costa Azul, hasta un edificio que debe albergar en unas semanas a 60 demandantes de asilo procedentes de Calais, dentro de los planes del Ejecutivo del presidente francés, François Hollande, que ha anunciado el desmantelamiento de “la jungla” antes de fin de año.

El alcalde de Pierrefeu du Var, Patrick Martinelli, se opone a la llegada de los refugiados a su municipio de unos 6.000 habitantes y ha conseguido el respaldo unánime de los concejales a una moción en ese sentido.

Otras dos concentraciones están programadas en esta localidad, una en respaldo de la llegada de los inmigrantes y otra en contra, del ultraderechista Frente Nacional.

Alrededor de 300 personas se manifestaron en Forges les Bains, una localidad de unos 3.700 habitantes a una treintena de kilómetros al suroeste de París, para protestar por la llegada desde el comienzo de la semana de 44 inmigrantes afganos, en un clima enrarecido desde hace tiempo.

El colectivo organizador de la marcha se ha quejado, entre otras cosas, de que el edificio en el que los afganos han sido alojados se encuentra en las proximidades de un colegio, ha recogido cerca de 2.300 firmas y pide que no aumente el número de inmigrantes.

La cuestión del reparto de los inmigrantes de Calais -un 80 % de los cuales son susceptibles de solicitar asilo, según el ministro del Interior, Bernard Cazeneuve- ha adquirido un cariz abiertamente político a menos de siete meses de las elecciones presidenciales francesas.

El “numero uno” del partido Los Republicanos, Laurent Wauquiez, presidente de la región Ródano-Alpes-Auvernia, es una de las cabezas visibles del movimiento contra el reparto de esas personas en centros de acogida por todo el territorio francés, y cuenta con el apoyo del anterior jefe del Estado, Nicolas Sarkozy, que está en plena carrera de las primarias del centro y la derecha.

El presidente de la asociación de ayuda a los refugiados Francia Tierra de Asilo, Pierre Henry, mostró hoy su indignación por esa utilización política e hizo hincapié en que son 10.000 personas para repartir entre 300 centros por todo el país.

Henry, en unas declaraciones a la emisora “France Info”, consideró que “no se puede tolerar” la situación que se da en el campamento de Calais, y subrayó que dar acogida a personas que son susceptibles de demandantes de asilo “es una obligación legal”.

Estos últimos días se han perpetrado varios ataques contra las instalaciones que se deben reconvertir para acoger a los inmigrantes y refugiados de Calais.

Esta semana fueron tiroteados dos de esos edificios -que se encontraban vacíos- en Saint Hilaire du Rosier, en el departamento de Isère (este) y en Saint Brévin, cerca de Nantes (en el oeste de Francia).