Raleigh.- El mismo día que el llamado “grupo de los ocho” presentó el proyecto de reforma migratoria en el Senado, más de 300 pastores y líderes evangélicos de todo el país llegaron a Washington DC para participar de una jornada de oración y cabildeo en favor de la legalización de los inmigranes indocumentados.

Entre ellos hubo un grupo de alrededor de 70 personas de Carolina del Norte, la mayoría de ellas del área del Triángulo, que se sumaron a la iniciativa convocada por la Mesa Evangélica de Inmigración bajo la campaña “Yo fui un extranjero” que busca sensibilizar a los legisladores federales en torno a la situación que afrontgan los inmigrantes en el país.

“Creo que valió la pena el esfuerzo porque cumplimos con el cometido de ir a orar, de concientizar a la comunidad en cuanto a la necesidad de los inmigrantes y darle el mensaje a los congresistas y senadores de que la comunidad cristiana, los pastores y ministros, estamos a favor de que se apruebe la reforma migratoria”, dijo a Qué Pasa Jacqueline Tavarez, reverenda de la Iglesia de Dios Pentecostal Movimiento Internacional de Raleihg a su retorno de Washington.
Respuesta positiva

Durante la jornada, los líderes religiosos se dividieron en varios grupos para recorrer las oficinas de los legisladores que representan a Carolina del Norte en el Capitolio.

“Definitivamente sí hay apoyo”, dijo Tavarez quien con su grupo visitó las oficinas de los representantes Howard Clobe (R), Virginia Foxx (R) y David Price (D). “Estamos contentos y confiados no nos cabe duda de que viene una reforma justa para nuestra gente”.

“Nos vieron nos escucharon y nos hicimos sentir”, dijo a su vez la pastora Chintya Pimentel de la Iglesia Cristiana Adulam de Raleigh luego de visitar las oficinas de los representantes G.K. Butterfield, Virginia Foxx y Walter Jones Jr.

“Butterfield nos dijo que está a favor, Jones se mostró neutral porque tenía que leer la propuesta y sólo en la oficina de Foxx nos dijeron que ella no apoya la la reforma”, contó Pimentel. “Fue una experiencia muy positiva, hicimos sentir la voz de la comunidad de fe y creo que cumplimos”.

John Faison, director del Centro Internacional de Raleigh, una organización sin fines de lucro basada en la fe cristiana, dijo que la mayoría de comentarios que recibieron en Capitolio fueron de apoyo a la reforma migratoria, incluso de legisladores republicanos como el senador Richard Burr.

“Nos dijeron que el senador apoyaba la reforma migratoria y que como un hombre de fe él tenía una preocupación particular sobre el impacto negativo que las leyes de migración están teniendo en las familias inmigrantes,” dijo Faison.

“Le preguntamos a cada representante que visitamos sobre las reacciones que estaban recibiendo a favor y en contra de la reforma migratoria y cada uno expresó que mayoritariamente ha habido respuestas positivas”, añadió.

Iglesia unidas

El pastor Jorge Canario, de la Iglesia Casa de Restauración de Raleigh, también se mostró optimista luego de su visita al Capitolio y subrayó que la reforma migratoria cuenta con el apoyo de toda la comunidad cristiana del país.

“La reforma es ya una necesidad de la comunidad cristiana estadounidense debido al abuso que se esta cometiendo contra nuestros hernamos hispanos. Yo creo que definitivamente va a hacerse una realidad y será una bendición principalmente para el pueblo hispano“, dijo Canario.

El pastor Pablo Hernández, de la Primera Iglesia Bautista de Sanford, resaltó por su parte la unión de diferentes iglesias en favor de la reforma migratoria.

“Lo más impresionante quizás sea la unidad de iglesias de diferentes denominaciones en un lugar tan estratégico como Washington DC para hacer estas gestiones ante los legisladores. Allí no había diferencias de grupos religiosos sino un propósito común que es traer tranquilidad a la gente hispana que no tiene documentos en este país”, dijo Hernández.

“Esto es el principio de muchas cosas buenas porque antes estábamos orando y ayunando, pero ahora además estamos actuando y me dio mucho gusto ver a todas las iglesias allá reunidas, porque no solmente eran las evangélicas”, dijo a su vez la pastora Carina Correa, del Centro de Alabanza Naciones Unidas de Durham.