En una época donde estamos buscando reducir la deserción escolar y elevar el nivel educativo de nuestra población, la aprobación de la ley HB744 va en contra de la misión de nuestro sistema escolar de proveer una educación básica para todos. Esta nueva ley requiere que cada persona que desee matricular a un estudiante en la escuela, desde kinder garden hasta el doceavo grado, provea una copia de el acta de nacimiento certificada del menor.

Cabe mencionar que la propuesta HB744 buscaba inicialmente exigir que cada escuela indagara, durante el proceso de matrícula, el estatus migratorio de cada estudiante. Esta propuesta, al igual que otras que se debatieron durante la última sesion legislativa, fue uno de varios intentos de legisladores en Carolina del Norte, de replicar las leyes e iniciativas antiinmigrantes que buscaban crear un clima más hostil hacia la población indocumentada en este estado.

Gracias a la colaboración de diversas organizaciones se pudo contrarrestar esta cláusula inicial; sin embargo, el requisito de proveer una acta de nacimiento certificada fue aprobado. Este requisito aparentemente simple tiene consequencias serias para muchos padres de familia, especialmente para aquellos que no tienen acceso a un documento de identificación oficial. Es suficientemente difícil navegar nuestro complicado sistema escolar, en un idioma que no es el propio, y con diferentes niveles de burocracia para añadirle un requisito más, el cual al ser aplicado en su totalidad, excluiría no solamente a estudiantes indocumentados, sino también a ciudadanos americanos.

La mayoría de los gobiernos locales en Carolina del Norte exigen un documento de identificación oficial para poder expedir una acta de nacimiento certificada. En la mayoría de los casos, esto significa una licencia de conducir o identificación oficial, la cual sin un comprobante de residencia legal en el país no es posible obtener. Por qué, hay que preguntarse, nuestros legisladores estatales buscan hacer más difícil el acceso a la educación. ¿No es suficiente con que nuestros jóvenes no tengan acceso a las universidades públicas y colegios comunitarios?

El acceso a la educación básica está protegido gracias a la decisión de la Corte Suprema en el caso Plyler vs. Doe que garantiza la educación básica independientemente del estatus legal del estudiante. Al implementar esta ley, sin embargo, con la aprobacion de la propuesta HB744 hay que cuestionar si este acceso está siendo realmente garantizado y protegido.