Qué Pasa.- El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dio hoy un ultimátum al Congreso para que se ponga a trabajar cuanto antes en una reforma migratoria. Si esto no sucede en breve, avisó Obama, él mismo enviará una propuesta propia que garantice “un proceso justo” para que los indocumentados puedan “ganarse” el derecho a la legalización y un eventual estatus de ciudadano.

“Tenemos que tratar con los 11 millones de personas que están aquí ilegalmente y adaptar nuestro sistema de inmigración legal al siglo XXI porque el actual ya no refleja las realidades de nuestro tiempo”, destacó el presidente.

Ante la multitud que se concentraba en la preparatoria Del Sol High School de Las Vegas (Nevada) Obama aseguró que “ha llegado el momento en el que una reforma migratoria integral está a nuestro alcance”. Además, el presidente dio las pinceladas básicas de lo que, según él, deberá incorporar la futura reforma: fortalecimiento de la seguridad  fronteriza, multas para aquellas empresas que contraten conscientemente a personas sin documentos, un sistema para verificar el estatus migratorio de los empleados y mejoras en el actual sistema para que los Estados Unidos puedan seguir atrayendo a personas con talento y formación.

Barack Obama avisó que quienes quieran “ganarse” la legalización se habrán de someter a una revisión de sus antecedentes penales, pagar una multa e impuestos y aprender inglés. Con todo, reconoció que los inmigrantes “son parte del tejido social de nuestras vidas” y que una de cada cuatro nuevas empresas tecnológicas han sido impulsadas por gente llegada de fuera, como Intel, Instagram, Google y Yahoo.

Con este discurso, Obama presentó la campaña pública nacional a favor de la reforma migratoria, un día después de que un grupo bipartidista formado por los senadores Schumer, McCain, Durbin, Graham, Menendez, Rubio, Bennet y Flake presentase sus “principios” para una posible legalización de la población indocumentada en el país.