Siempre hay dos lados en cada asunto y cuando se trata de una reforma migratoria, ha habido un montón de retórica para el discurso público. Pero el tema sigue siendo un punto de constante dolor para la comunidad agroindustrial del estado.

Aún falta por realizarse una reforma significativa.  Pero el gobierno federal está tomando medidas enérgicas para hacer cumplir la ley de inmigración y un número de estados han promulgado medidas severas que ponen en peligro su futuro económico.

La inmigración es un tema complejo, sin duda, es por eso que el North Carolina Farm Bureau (Oficina de Agricultura de Carolina del Norte) cree que es tiempo de realizar un diálogo razonable sobre cómo proceder.

La reforma migratoria y su aplicación tienen un impacto económico directo en los $69,000 millones de la industria agrícola, desde la industria pesquera en la costa, al tabaco y las patatas dulces en el este, y las manzanas y las granjas de árboles de Navidad en el oeste de Carolina del Norte.

Las reformas recientes, destacadas en el periódico The  Wall Street Journal muestran la escasez de trabajadores en Georgia como resultado directo de las represivas leyes estatales de inmigración promulgadas recientemente, y la puesta en marcha de la ley sobre el E-verify.

Según un estudio realizado por el Centro de Agronegocios y Desarrollo Económico de la Universidad de Georgia, los efectos de la represión de ICE por las nuevas leyes estatales le ha costado a la agricultura del estado cerca de $391 millones. Estos son trabajos reales que afectan a los agricultores reales que no pueden recoger sus cosechas porque no tienen suficiente mano de obra.

Hay opciones para los agricultores de Carolina del Norte. Usted puede participar en el programa H-2A aprobado por el gobierno; tratar de conseguir trabajadores locales o puede correr el riesgo y contratar mano de obra inmigrante con documentos cuestionables.

Noticias recientes sobre el programa H-2A muestran que muchos agricultores están siendo acosados por las organizaciones no gubernamentales por participar en el programa de trabajadores invitados. El programa H-2A fue diseñado para favorecer a los trabajadores nacionales con preferencia sobre los trabajadores huéspedes extranjeros. El uso de este programa es costoso para los agricultores y el cumplimiento del papeleo es una pesadilla.

Como un programa de protección a los trabajadores domésticos, el programa H-2A funciona para ciertos cultivos, pero representa sólo el 10% de la fuerza laboral agrícola en Carolina del Norte.  El programa H-2A nunca tuvo la intención de trabajar para todos en la agricultura. Debido a la diversa economía agroindustrial, los agricultores de Carolina del Norte necesitan nuevas opciones para que puedan cumplir con la ley y aún así tener la suficiente mano de obra para recoger sus cosechas.

Los últimos años han sido difíciles para todos por lo que es fundamental que tengamos un debate público sobre la reforma migratoria y empecemos a arreglar el sistema, porque nuestros agricultores y nuestra economía no pueden darse el lujo de esperar más. Hay dinero real sobre la mesa con los cultivos que necesitan la mano de obra para la cosecha.  Si el agricultor no puede recoger su cosecha, entonces le está costando a nuestra economía dinero que no puede darse el lujo de perder en estos momentos.

El North Carolina Farm Bureau cree que es fundamental que la agricultura tenga un programa estable y viable, que permita a los trabajadores invitados aplicar para el trabajo, que vivan y trabajen en condiciones razonables y que luego puedan regresar a su país.

Los agricultores de Carolina del Norte necesitan una reforma justa y con sentido común que permita un suministro estable de trabajadores invitados que nos ayuden a cosechar nuestros cultivos y generar ingresos en efectivo para impulsar la economía del estado.

Seamos claros, eso no significa que la Oficina de Agricultura esté promoviendo una política de “amnistía”, ni estamos abogando por políticas que traten de explotar un mercado de “mano de obra barata”. Creemos que debemos tener un enfoque justo, equilibrado y razonable en el control de la inmigración y la reforma migratoria en Carolina del Norte y Estados Unidos.

Aunque estamos dispuestos a discutir y debatir todos los aspectos del tema de la inmigración, incluyendo la protección de nuestras fronteras, debemos enfrentar la realidad económica y contar la historia.

El North Carolina Farm Bureau cree que es hora de empezar a defender a los agricultores de nuestro estado y la economía agroindustrial. Si no, la agricultura y todas las empresas aliadas se verán afectadas. Debemos tener un diálogo serio y razonable de la política pública que aborde el tema interno número dos que hoy enfrenta nuestra nación.