Tucson (AZ), 19 abr (EFEUSA).- El joven estudiante de origen mexicano Jesús Valenzuela, cuyos padres fueron deportados víctimas de la ley SB1070 en Arizona, logró superar esta adversidad y se convirtió en uno de los mejores estudiantes de su generación, lo que lo hizo merecedor de una beca para poder cursar estudios universitarios.

“Lo que más me duele es que durante mi graduación mi madre no podrá estar conmigo”, dijo a Efe Valenzuela, de 18 años de edad y quien el próximo mes de mayo se graduará de la escuela secundaria Desert View en Tucson, Arizona.

El también capitán del equipo de béisbol de su escuela tiene un promedio de calificaciones (GPA) de 4.1, el porcentaje más alto posible, lo que lo convierte en uno de los mejores estudiantes de su generación.

La vida de Valenzuela cambió radicalmente en el 2010 cuando deportaron a su madre tras la aprobación de la ley estatal SB1070.

La legislación otorgó el derecho a los departamentos policiales de cuestionar las personas que son detenidas inclusive por infracciones de tráfico y entregarlas a la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) o a la Patrulla Fronteriza.

“Recuerdo que ese día regresé de la escuela y algo no estaba bien, mi madre no estaba, pasaron las horas y nunca llego, después llegó una de mis tías y me dijo que mi mamá había sido detenida y que sería deportada”, recordó Valenzuela, quien entonces solo tenía 12 años de edad y vivía con su madre María Jacobo en Phoenix, Arizona.

Jacobo fue deportada a México y ahora se encuentra viviendo en Hermosillo, Sonora.

“Yo sabía de su estatus migratorio, pero creo que como niño no piensas mucho en eso, hasta que un día te encuentras solo y por primera vez empiezas a preguntarte ¿dónde vas a vivir?, ¿cómo vas a comprar la comida?”, dijo el joven ciudadano estadounidense.

Tras la deportación de su madre, Valenzuela quien cursaba el sexto grado se mudó a la ciudad de Tucson para vivir con su padre, quien un año después también fue detenido y deportado a México.

Desde entonces el joven ha vivido en diferentes casas con diferentes familiares, encontrando una segunda familia en los profesores, directivos y alumnos de la escuela secundaria Desert View.

A pesar de las adversidades, Jesús Valenzuela logró mantener un excelente promedio académico, por lo que hace unos meses viajó a Washington D.C. donde compartió su historia junto con otros jóvenes que se encuentran pasando también situaciones difíciles.

El estudiante fue uno de los 34.000 jóvenes que aplicaron a nivel nacional para una beca basada en sus calificaciones y sus habilidades atléticas.

La Fundación Foot Locker reconoció el arduo trabajo del joven latino y le otorgó una beca de 20.000 dólares para que pueda seguir sus estudios universitarios. Valenzuela fue uno de los 20 ganadores a nivel nacional.

Siendo el más joven de sus cuatro hermanos, el estudiante reconoce que la educación es lo “único que lo sacará adelante”.

Amante de la lectura y de la escritura, Valenzuela aun no ha decidido a qué universidad asistirá ya que duda entre la Universidad de Arizona (UA) o la Universidad del Estado de Arizona (ASU), quienes ya le han enviado cartas de aceptación.

En medio de estas dudas, tampoco ha decidido qué carrera desea seguir.

“Me gustaría trabajar para ayudar a jóvenes como yo que han vivido en las calles, que por diversas circunstancias no viven con sus padres y deben salir adelante por sí mismos”, aseguró.

El joven estudiante está convencido que si logra finalizar una carrera universitaria esto podría ayudarle para que en un futuro pueda traer de regreso a su madre a Estados Unidos.

No obstante, por el momento se conforma con hablar con ella por teléfono y visitándola en México durante las vacaciones.