Washington, 21 ago (EFEUSA).- El Gobierno ha recibido en más de medio año 3.500 solicitudes de padres con hijos en Centroamérica que desean que puedan llegar al país como refugiados, la mayoría de El Salvador, dentro de un programa destinado a reducir el número de niños que cruzan solos la frontera.

La cifra la proporcionó hoy durante una rueda de prensa en Washington el subsecretario de Estado adjunto para América Central y el Caribe, Francisco Palmieri, uno de los encargados del programa lanzado el pasado diciembre por el Gobierno para niños de Guatemala, Honduras y El Salvador.

"El programa ha recibido 3.500 solicitudes, sobre todo de El Salvador, pero sí vemos un considerable número de Honduras e, interesantemente, Guatemala tiene el peor número", destacó Palmieri, que ejerce como secretario de Estado adjunto para Latinoamérica en ausencia de Roberta Jacobson.

En concreto, 2.856 de estas solicitudes están relacionadas con niños que se encuentran en El Salvador, otras 426 con menores de Honduras y sólo 59 corresponden a Guatemala, según datos del Departamento de Estado facilitados a Efe.

El programa busca proporcionar una alternativa a la inmigración ilegal para aquellos padres que están en EE.UU. y temen por la seguridad de sus hijos en Centroamérica, y evitar una nueva oleada como la que en 2014 llevó a miles de niños de esos tres países a cruzar ilegalmente la frontera sur del país.

"Nunca anticipamos que el programa sería muy amplio y este número (3.500 solicitudes) lo demuestra", reconoció Palmieri.

"Cuando creas un programa como este que recibe las solicitudes de fuera de EEUU, hay siempre un periodo en el que el mensaje tiene que penetrar en EEUU para que las familias sepan que el programa está disponible. Y luego hay que ayudar a la región a que introduzca gente en el sistema para que solicite", añadió el alto funcionario.

No obstante, Palmieri estimó que el Departamento de Estado recibirá más solicitudes de este programa de reunificación familiar en lo que queda de año fiscal de 2015, que comenzó el 1 de octubre de 2014 y finaliza el 30 de septiembre de 2015.

Según dijo en marzo a Efe el funcionario del Departamento de Estado Sean Hantak, el número de solicitudes recibidas hasta entonces era de 189, de las que 154 provenían de niños de El Salvador, otras 28 habían sido presentadas por menores de Honduras y 7 eran relativas a Guatemala.

Se ha producido, por tanto, un aumento de solicitudes en los últimos meses, aunque la llegada de los primeros niños a Estados Unidos bajo este programa no se espera hasta, al menos, finales de año por el exhaustivo procedimiento que deben de completar las familias.

El proceso comienza con la solicitud del padre o madre, que debe ser mayor de 18 años de edad y residir de forma legal en EEUU, y que tiene que acudir en persona a una de las decenas de agencias especializadas que se citan en la página web del programa (www.wrapsnet.org/camprogram).

Entre las siete categorías de residencia legal que se aceptan en el programa se encuentra el Estatus de Protección Temporal (TPS) que beneficia a miles de inmigrantes de El Salvador y Honduras, y el programa de 2012 conocido como DACA, que suspendió las deportaciones de miles de jóvenes indocumentados.

El programa es gratuito y los solicitantes no necesitan un abogado, pero sí deben pagar de su bolsillo la prueba de ADN que exige el Gobierno para comprobar la paternidad del menor, aunque se les reembolsará por ello si los resultados son positivos.

El siguiente paso son entrevistas al menor en su país de origen por parte de funcionarios estadounidenses asesorados por la Organización Internacional de Migración (OIM) y, si se aprueba la solicitud, el niño debe superar exámenes médicos y recibir orientación cultural, resume un documento de la iniciativa.

En caso de obtener el estatus de refugiado, los menores tienen derecho a residir legalmente en el país y podrán solicitar, transcurrido cierto tiempo, la ciudadanía y la tarjeta de residente ("green card") que otorga el derecho a trabajar.

Si se les deniega la condición de refugiado, algunos de los menores pueden obtener una "entrada condicional" al país, lo que les permite su entrada por un periodo determinado de tiempo -dos años con posibilidad de renovación en la mayoría de los casos- pero no les proporciona una vía hacia la residencia permanente. EFEUSA

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